De Nápoles a Leganés: el programa Erasmus+

Durante una semana, ocho estudiantes de intercambio de Nápoles han venido a Leganés en el marco del programa Erasmus+. Se trata de una extensión del tradicional Erasmus dirigido a los propios centros escolares. “Los colegios o institutos presentamos un proyecto de investigación al que los demás pueden adscribirse“, explica Fernando Siruela, uno de los coordinadores del programa en el Colegio El Salvador, de Leganés. 

Se trata de un programa financiado íntegramente por la Unión Europea. Cada centro participante tiene un presupuesto anual con el que financiar los viajes de los alumnos, profesores, y las actividades realizadas en el centro para el proyecto final. “Todos los participantes tenemos que realizar un trabajo para explicar la cultura de varios países europeos“, en su caso, a través del cine. “Hemos realizado un taller en el que participan todos los alumnos: en lenguaje se explican los guiones, con Tecnología y Plástica se realiza el análisis técnico y la grabación“.

El colegio El Salvador ha comenzado su aventura con su adscripción al proyecto “Changing Places”. En él hay otros cinco centros adscritos de Italia, Turquía, Alemania, Polonia y el organizador, Inglaterra. El proyecto consiste en el cambio de roles entre alumnos y personal del centro. Cada alumno puede optar a ocupar el lugar de un profesor, vedel, cocinero o, incluso, el director. Para ello, tienen que realizar su propio currículo y pasar una entrevista de trabajo. “El proceso es lo más real posible, después, durante una semana los alumnos seleccionados ocupan el puesto por el que han optado“.

Un gran intercambio cultural

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Alumnos del Liceo Statale Elsa Morante y del Colegio El Salvador durante el reportaje

Así, durante la pasada semana, ocho alumnos del Liceo Statale Elsa Morante, de 15 y 16 años, han viajado a Leganés para ocupar el puesto de profesor. “Con este proyecto se quiere probar que el cambio de roles ayuda a aumentar la integración y el respeto entre los alumnos y el entorno del colegio“, explica Siruela. Una hipótesis que, hemos podido comprobar, se cumple.

La comunicación es complicada, aunque la similitud entre los idiomas lo facilita. Durante nuestra conversación, vemos cómo el inglés se transforma en un vehículo indispensable. “Yo no sé español“, confiesa Danilo quien se ayuda del inglés para explicarse. “Hemos aprendido mucho napolitano“, asegura entre risas Claudia, una de las alumnas que acogió en su casa a sus nuevas compañeras.

Y con el intercambio llegan las comparaciones. “Aquí dais importancia a todas las actividades, no es sólo estudiar, sólo libros“, destaca una de las alumnas. En Italia las normas son más estrictas, la relación con los profesores no es tan cercana“, corrobora una de las profesoras.

Y es que, en el marco de este proyecto, el colegio El Salvador ha organizado varias actividades para el intercambio cultural. Entre ellas, los alumnos han visitado el centro de Madrid y el Ayuntamiento de Leganés. “Fueron muy amables, nos regalaron un libro de cuentos de Leganés“, explica una de las alumnas. Además, se ha dedicado un día a conocer la cultura de cada uno de los países participantes.

La agridulce experiencia

Me ha gustado mucho ponerme en la piel del profesor. Hablar de tu país, tu cultura, contárselo a los demás… es muy bonito“, explica una de las alumnas que impartía clases de Italiano. “Los chicos se nos acercaban para saber más durante el recreo“, añade una de sus compañeras. “¡Yo quiero ir a Italia ya!“, confiesa emocionada una de las alumnas del centro. “Ellos lo explican muy bien, pero no es lo mismo, quiero conocerlo por mí misma“.

Y es que, en los apenas 5 días que han convivido, los alumnos han forjado grandes amistades. “Nos acogieron con los brazos abiertos. A mi me saludaron con un abrazo”, explica una de las alumnas napolitanas. “Mi familia de acogida se ha convertido en mi segunda familia. Estos días he estado mala y me han cuidado como si estuviera en casa“, añade su compañera.

Lo mismo ha ocurrido entre los compañeros. “Ahora que llega la hora de irse, he llorado cuatro veces“, confiesa otro de los estudiantes. Lo que hemos forjado en estos 5 días no puede perderse. Seguiremos hablando y nos visitaremos“, añade. “Yo ya tengo programa un viaje con mis padres. En 2017 estaré de vuelta“, anuncia Danilo.

Para estos chicos ha sido una experiencia muy enriquecedora“, asegura de las maestras que acompaña a los alumnos. “Provienen de una zona social problemática y esto les enseña que hay otro tipo de vida”. Pero este no será el único intercambio que realice Leganés. El próximo mes de mayo, recibirá la llegada de 10 alumnos turcos mientras que en abril, una decena de alumnos leganenses irán a Alemania.

Erasmus+ Leganés Nápoles

Aroa Díaz

Nacida en 1991. Periodista. Con experiencia en medios digitales nacionales como redactora (El Diario Fénix, El Confidencial Digital, Europa Press, Cambio 16 y Hearst España), dirige y escribe en el área política y social para Leganés Activo.

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