Raquel Acinas: “‘El Estudiante y la zarzuela’ es una forma amena de descubrir que te gusta la zarzuela”

Este sábado llega al Auditorio de la Universidad Carlos III de Leganés, El estudiante y la zarzuela. Un espectáculo cuyo objetivo es muy ambicioso: atraer al público joven o alejado de la zarzuela, a este género. Hablamos con Raquel Acinas, directora y escritora de esta obra que aúna el humor y la didáctica.

¿Qué vamos a encontrar en ‘El estudiante y la zarzuela’?

R. A.: Un espectáculo divertido, artistas de primer nivel y muy buena música.

Para aquellos que no están acostumbrados a este género, ¿por qué tienen que acudir?

R.A.: Porque es una forma interesante y amena de descubrir que les gusta la Zarzuela y probablemente no lo sabían, o lo habían olvidado. Lo van a pasar muy bien y además van a poder disfrutar de cantantes que actúan en los mejores teatros del mundo.

El público joven sigue siendo reacio a este tipo de géneros, algo que quiere combatir esta obra, ¿a qué crees que se debe este rechazo?

R.A.: Que el público joven no se interese por la lírica es un problema, y casi todos los problemas de una sociedad del primer mundo son cuestión de educación. Es imposible amar algo que no se conoce. No podemos pretender que generaciones a las que se aparta cada vez más de las Humanidades, que son la base de nuestra cultura, se interesen por las artes, por la música, por el teatro…

¿Cómo se podría combatir?

R.A.: Con educación. No podemos hacer que todos los padres lleven a sus niños al teatro y a los conciertos, pero sí podemos conseguir que en el colegio se familiaricen con la cultura. Y esto requiere, primero, un sistema de enseñanza permanente y de consenso que no cambie con cada gobierno, y segundo, devolver a las Humanidades su papel primordial en la educación. ¿En qué cabeza cabe que una persona pueda estar mínimamente formada sin saber Filosofía, Música o Historia?

Contáis con una de las mejores voces del panorama musical actual, Manuel Lanza, ¿cómo ha sido trabajar con él?

R.A.: Es un honor y un privilegio, y sobre todo es muy fácil. Dirigir a un artista que lleva 27 años sobre las tablas es una clase magistral permanente. También Carmen Solís y Miguel Huertas son excelentes profesionales. ¡Estoy aprendiendo mucho con todos ellos!

Es una obra que escribes y diriges, ¿de dónde surge la idea?

R.A.: Con esta crisis que el mundo de la cultura ha sufrido de manera tan severa la lírica se ha visto muy tocada. Temporadas enteras de ópera han desaparecido, y otras sobreviven a duras penas. En estas circunstancias sacar adelante un proyecto musical parece cosa de ciencia-ficción. Yo me preguntaba si existiría una manera de poder hacer lírica al máximo nivel artístico en un formato pequeño, de crear una alternativa de calidad a las programaciones de los grandes teatros. “El Estudiante y la Zarzuela” fue el resultado.

Estamos acostumbrados a ver obras de zarzuela de gran producción, ¿es complicado escribir una obra “minimalista” en este sentido, es decir, con poca escenografía?

R.A.: Todo depende del objetivo que te plantees. Si piensas en grandes coros y puestas en escena espectaculares es posible que se te haga cuesta arriba adaptar eso a un formato pequeño. En mi caso he partido de la materia prima esencial: dos voces de una belleza y calidad estratosféricas y un puñado de composiciones magistrales. A partir de ahí, sabiendo que además son grandes actores, escribir una obra a su medida me ha resultado muy fácil.

¿Cómo comenzó tu afición a la zarzuela y a este tipo de géneros?

R.A.: Pasé gran parte de mi infancia con mis abuelos, a los que adoraba. Mi abuela tenía siempre puesto algún disco de Zarzuela. La voz de Alfredo Kraus, por ejemplo, que era su tenor favorito, forma parte de mi memoria sentimental más antigua. Mucho después me aficioné a la ópera, pero todo empezó con los discos de Zarzuela de mi abuela.

Hace años los teatros estaban llenos de público para este tipo de producciones, ¿crees que la ausencia de una cultura teatral en televisión como había antes ha ayudado a este descenso de público aficionado?

R.A.: Es verdad que ya no se pone teatro en televisión, y si programan ópera o música sinfónica es siempre a horas intempestivas. Esto puede influir, pero la clave, como te decía antes, es la educación. Te hablaba de mi abuela escuchando a Alfredo Kraus; mi madre me llevó desde muy pequeña al teatro y al cine, mi padre a ver conciertos… y hoy soy una espectadora habitual de todas estas artes. Si no lo ves en casa o en la televisión pero tampoco te lo enseñan en el colegio es muy difícil, por no decir imposible, que se te ocurra comprar una entrada para el teatro, y ya no digamos para la Zarzuela o la Ópera.

¿Cómo crees que se puede revertir esta tendencia? 

R.A.: Educación y más educación. Crear una cultura musical, construir una sociedad que valore el trabajo del artista, que es de los más difíciles y hermosos. Enseñar a los niños a apreciar la cultura. Y no machacar la industria cultural con un IVA letal también ayudaría.

Aroa Díaz

Nacida en 1991. Periodista. Con experiencia en medios digitales nacionales como redactora (El Diario Fénix, El Confidencial Digital, Europa Press, Cambio 16 y Hearst España), dirige y escribe en el área política y social para Leganés Activo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *