La Comunidad de Madrid incorpora 14 nuevos autobuses interurbanos de gas natural

Reducen las emisiones de CO2 y la contaminación acústica hasta un 20 y un 50 por ciento respectivamente. Con 306 autobuses ya renovados, el Gobierno regional refuerza su compromiso con el medio ambiente. El transporte público de la Comunidad logró reducir en 2015 la emisión de CO2 en un millón de toneladas. 

La Comunidad de Madrid ha incorporado hoy 14 autobuses propulsados por gas natural comprimido a la flota regional interurbana del Consorcio de Transportes, mejorando la movilidad entre las localidades de Leganés, Fuenlabrada, Humanes, Moraleja de Enmedio, Móstoles y Arroyomolinos.

Estos nuevos vehículos, en los que se han invertido 3,2 millones de euros, abundan en la progresiva implantación y avance en el empleo de combustibles más ecológicos y menos contaminantes, al ser capaces de reducir las emisiones de CO2 hasta en un 20 por ciento. Así, el Gobierno regional, a través del Consorcio Regional de Transportes, ahonda en su compromiso de mejora del Medio Ambiente.

El gas natural es una fuente de energía especialmente indicada para vehículos que hacen muchos kilómetros, a los que ayuda con una combustión más suave y con una producción de gases de escape casi exentos de partículas. Además, cuentan con la ventaja de que sus motores son mucho más silenciosos, al disminuir las emisiones acústicas hasta un 50 por ciento.

Las nuevas unidades están adscritas a la concesión del Consorcio Regional para el transporte interurbano entre Madrid, Leganés y Fuenlabrada. Con la incorporación de estos 14 autobuses, el 70% de su flota (100 vehículos en total) está propulsada por gas natural comprimido.

Los autocares presentados hoy se han incorporado a las líneas interurbanas 496 (Fuenlabrada – Moraleja de Enmedio – Arroyomolinos/Xanadú), 497 (Leganés/Parque Sur – Moraleja de Enmedio/Las Colinas) y 499 (Móstoles – Arroyomolinos).

Entre sus características destacan las entradas de suelo bajo, con doble rampa eléctrica y manual en su puerta central, para personas con movilidad reducida (PMR); climatizador; espacios reservados para viajeros PMR y para sillas de ruedas; suelo antideslizante e iluminación interior y exterior mediante LEDS; rótulos electrónicos de información de línea, WIFI y cargadores USB para dispositivos móviles, entre otros.

Durante su presentación, el consejero de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Pedro Rollán, ha destacado que “en lo que llevamos de legislatura se han renovado 306 autobuses, como parte del compromiso del Gobierno de Cristina Cifuentes con el Medio Ambiente y con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”. En este sentido, Rollán ha recordado que a lo largo del pasado año la Comunidad renovó un total de 162 autocares interurbanos. Esta flota cuenta actualmente con 1.823 vehículos, de los que 184 son de gas natural comprimido y 162 son híbridos eléctricos.

Un millón de toneladas de CO2 menos

El Consorcio Regional de Transportes de Madrid ha dado a conocer los datos de las emisiones de gases liberados a la atmósfera durante 2015, como consecuencia del funcionamiento del transporte público regional. Según este cálculo, el transporte público en la región logró reducir en 2015 un millón de toneladas de CO2 que se hubieran liberado a la atmósfera si la totalidad de los desplazamientos se hubieran realizado en vehículo privado. Esta cantidad equivale a lo que emitirían 300.000 vehículos durante un año, con un recorrido medio de 20.000 kilómetros por año.

La reducción en las emisiones se explica por tres claves en el transporte de la Comunidad: su alto nivel de electrificación, las elevadas tasas de ocupación de pasajeros y la progresiva modernización de la flota de autobuses por vehículos más eficientes y menos contaminantes.

La cantidad de gases de efecto invernadero que, directa o indirectamente, se emitieron a la atmósfera procedentes del transporte público regional ascendió a 494.728 toneladas de CO2, de las que un 75 por ciento correspondió a los modos viarios (autobuses urbanos e interurbanos), un 23 por ciento a los ferroviarios (Cercanías, Metro de Madrid y metros ligeros) y el 2 por ciento restante a los intercambiadores.

La rebaja en las emisiones de CO2 forman parte del compromiso electoral del Gobierno regional, que recogía la reducción de emisiones en el transporte de viajeros y mercancías dentro de la Estrategia de Calidad del Aire y Cambio Climático, Plan Azul+. Supone, además, un avance dentro de las medidas establecidas por el Plan Estratégico de Movilidad Sostenible de la Comunidad de Madrid (2013-2025), cuyas actuaciones abarcan desde la integración de la movilidad en la estrategia territorial hasta la potenciación de la accesibilidad universal y la mejora de la calidad del aire, entre otros aspectos.

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