SANDRA DE ROA / En los últimas semanas, los vecinos de Leganés han sufrido un aumento exponencial en el número de multas impuestas por la Policía Local. Algunas de ellas, incluso, en zonas residenciales poco transitadas.
El fenómeno ha provocado un gran revuelo entre los conductores y señalan una posible huelga «a la japonesa» por parte de los agentes, declarada el a principios de mes, como posible causa. La huelga se llevó a cabo debido al conflicto laboral que planteó un complemento de productividad de la Policía Local.
Muchas de las multas que, al parecer, produjo esta huelga tuvieron lugar en el barrio de Valdepelayos, así como en Leganés Norte, justificadas por estacionamientos en zonas de baja prioridad.
Por su parte ,el alcalde, Jesús Gómez, se ha apresurado a desmentir cualquier tipo de implicación en esta situación, emitiendo un bando en el que niega que este incremento de las multas responda a una orden directa de ningún miembro de su equipo.
En él y en nombre del Ayuntamiento asegura que no existe ningún motivo de disputa entre el Cuerpo y el Gobierno local. Además, niega tener noticias de ningún tipo de huelga a pesar de haber sido él mismo el precursor de esta noticia, desmentida por los propios agentes.
Pero entonces, ¿cuál es la causa?
La aprobación de una partida en los presupuestos puede ser la clave del conflicto.
Se trata de una partida en la que se establece un minimo de 665.000€ en multas -el desglose incluye un apartado para multas de tráfico en el que no se establece una cantidad específica-. Según fuentes legales consultadas por Leganés Activo, a pesar de lo irregular de esta medida, no se considera ilegal debido a que este mínimo podría ser orientativo y no exigido a la Policía Local, lo cual sí lo convertiría en un hecho ilegal.
Por su parte, el alcalde aseguró que la «huelga» acabaría este mismo mes de Marzo y que:
«Si los que son sancionados utilizan la vía del recurso, en las situaciones que las multas sean estacionamientos de baja prioridad, se aplicará la máxima benevolencia».
Cabe destacar que esta no es la primera vez que se da una situación similiar. Ya en 2007 los agentes fueron protagonistas de una huelga de celo, llegando a sancionar más de trescientas veces a un mismo vehículo. En ese momento, la huelga se saldó con la eliminación de las multas.




