coaching

Tu hermana te pide que cuides cada tarde a sus hijos, tu jefe quiere que saques un trabajo adelante en un día cuando lo normal serían tres, tu padre que le acompañes al médico, tu marido que le ayudes con la maleta, tus hijos que le montes la pista de tren, tu compañero de trabajo que le cambies el turno durante una semana ….. si algo parecido te sucede a menudo, creo que deberías empezar a pensar en aprender una palabra infalible para calmar tu estrés: NO.

Decir NO no significa defraudar, dejar de ayudar, convertirte en un egoísta… decir NO cuando lo necesitas significa TOMAR LAS RIENDAS DE TU VIDA.

Claro que podemos ayudar, claro que podemos cambiar de vez en cuando el turno a un compañero incluso esforzarnos por sacar adelante un trabajo en menos tiempo de lo que realmente necesita…. Pero de ahí a sentirnos obligados a tener que hacerlo es el límite que debes pensar en NO sobrepasar. Tu tiempo y tus necesidades no deben estar siempre al servicio de la demanda de lo demás. Tu tiempo es tuyo y TÚ lo necesitas.

Parece que ante la familia e incluso amigos “está mal visto” decir NO a una necesidad que te plantean, pero eres tú y sólo tú el que debe marcar los límites de esas, en ocasiones, exigencias morales. Es importante saber cuando es saludable para ti decir Si o decantarte por el NO.

¿De qué forma podemos hacerlo sin que ello suponga un malestar emocional para ti?

La palabra clave, para mí, es la asertividad, es decir, la capacidad para tener seguridad en uno mismo para poder decir NO siempre que lo necesite. Es una forma de comunicarte expresando lo que sientes, lo que necesitas, tus opiniones, etc… respetando el derecho de los que te escuchan a no estar de acuerdo.

No te justifiques ante un NO, se pueden dar razones no justificaciones.

Si tienes claro que lo que haces es lo correcto y ético para ti, la culpa desaparecerá. Si por el contrario eres poco asertivo estarás siempre sintiendo miedo al rechazo y por tanto vivirás cualquier situación con grandes dosis de inseguridad trasladándose así a continuas situaciones de tristeza e infelicidad.

Por eso te recomiendo que aprendas a ser asertivo y si te preguntas cómo conseguirlo , te voy a dar unas breves pinceladas:
Enseña a los demás que antes de dar por hecho que vamos a decir que SÍ, nos deben consultar.

  • Pon límites, sólo así lograrás que valoren de verdad aquellos momentos en que accedes a alguna petición. No lo haces por obligación.
  • Ten claro que no eres egoísta ni mala persona
  • No significa que siempre vayas a decir que NO
  • Enseña a los demás que también tenemos nuestra vida, nuestro tiempo, nuestros quehaceres y por tanto no estamos disponibles las 24 horas al día
  • No confundas ayuda con apoyo. Fomenta que los demás se hagan cargo de su vida en lugar de esperar a que nosotros le solucionemos la suya.
  • Escucha y habla a cerca de lo que deseas; hazlo de forma honesta y clara , sin imposiciones

Algo que debe servirte de apoyo es saber que si la persona que tienes enfrente te respeta debe entender que tienes razones para decir NO sin que eso influya en vuestra relación.

Habla desde ti, desde el YO, expresa lo que opinas da igual su relevancia:Me siento incómodo cuando alguien conduce mi coche, prefiero hacerlo yo” , “Me gustaría que me hablases de otra forma, me desagrada tu manera de dirigirte a mí”…

Tenemos derecho a decir NO ante peticiones poco razonables o ante peticiones razonables que no queremos complacer. El que no me apetezca acceder a una petición es suficiente razón para decir que no. Atrévete a ser asertivo, a decir NO… verás como cambian algunas cosas en tu vida. Vivirás mucho mejor contigo mismo.

Experiméntalo y ya me contarás.

Ruth Ajo es experta en coaching y colabora con Leganés Activo para dar a conocer esta técnica y los beneficios que conlleva. Aprende más en www.coachingRuth.com.