Foto: Titiriteros de Binéfar

Con todo preparado y el público esperando, el Ayuntamiento de Leganés canceló un espectáculo teatral para niños previsto el pasado fin de semana. 

No hay técnicos suficientes. Este fue el problema con el que se encontraron el pasado fin de semana en el Teatro Julián Besteiro de Leganés a pocos minutos de comenzar ‘Dragoncio’, uno de los espectáculos previstos para la jornada. Con todo preparado, fue la propia compañía la que avisaba en redes de lo ocurrido. “Tenemos todo montado pero parece ser que no podemos hacer la función”, aseguraban en un vídeo de su perfil de Facebook. 

En el vídeo, con una sonrisa en los labios, el titiritero Paco Paricio presenta cómo está todo listo para empezar, incluso el técnico municipal de sonido y luces se encuentra en su cabina para llevar a cabo su trabajo. Sin embargo, la función fue finalmente cancelada sin que esto fuera siquiera mencionado por el Ayuntamiento de Leganés, organizador del evento, en ninguna de sus redes sociales. 

Un bonito gesto con el público

La pandemia ha dejado en un momento muy delicado al sector cultural que lucha por reponerse de su situación, sobre todo las pequeñas compañías. Este es el caso de los Titiriteros de Binéfar, la compañía que llevaba a cabo el espectáculo cancelado y que tuvo un gran gesto con el público. 

Tras la negativa a poder comenzar, los artistas no quisieron quedarse de brazos cruzados. Salieron a la puerta del teatro donde explicaron la situación al público que allí esperaba. “Al menos salimos a saludar al respetable”, aseguraban en una segunda publicación en sus redes sociales. “Demostrais un gran aprecio por vuestro oficio”, “bonito gesto”, “me encantó”, “gracias por todo”, han sido algunos de los comentarios que recibieron.

Desde el Ayuntamiento aseguran que se trató de un “problema en la coordinación” que no permitió que se llevara a cabo la función, sin aclarar en dónde estuvo el problema. Desde la Concejalía de Cultura apuntan a que ya se está trabajando en solucionarlo para que no vuelva a ocurrir. 

El problema, sin embargo, no persistió. Tan solo hora y media después, el Teatro Rigoberta Menchú pudo acoger el espectáculo teatral ‘Celebraré mi muerte’ dirigida por Alberto San Juan y Víctor Morilla.