El borrador del presupuesto para 2024 ha recibido otro varapalo. La creación de un presupuesto para el primer año de legislatura siempre es larga aunque nunca tanto como en esta ocasión, pero los procesos judiciales no se lo están poniendo fácil tampoco al nuevo equipo de Gobierno (PP y ULEG).
Si a principios de año recibían la sentencia por el incendio del Belén municipal, en estos meses han recibido una nueva por la denegación de una licencia a una gasolinera. «Nos hemos llevado la ingrata sorpresa de una sentencia millonaria de más de 2 millones de euros que nos ha llegado y que nos obliga a hacer ese pago», aseguraba el alcalde Miguel Ángel Recuenco (PP) en el Pleno municipal.
«Estas sentencias te distorsionan a la hora de elaborar las cuentas y tenemos que hacer un reajuste», añadía. Y es que este dinero deberá salir del presupuesto de la concejalía correspondiente obligándole a reducir los gastos. De esta forma, el borrador ha vuelto a las manos de los técnicos que tendrán que reajustar todo lo que habían realizado hasta ahora.
Una vez más, los reajustes ralentizan el proceso que se suponía que iba a llegar ya al periodo de negociaciones con el resto de grupos municipales. Sin embargo este punto aún no se ha alcanzado -algo criticado por todos los grupos de la oposición por el retraso que acumula- ante los diversos imprevistos.