Un vecino de Leganés ha sido sancionado por la destrucción de varios nidos de vencejos, según ha informado el 112 de la Comunidad de Madrid. Se considera un delito medioambiental, ya que son aves protegidas por su vital función como insectívoras en el ecosistema urbano. Esta acción está expresamente prohibida por la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
Los vencejos: un aliado natural contra los insectos
Estos pequeños pájaros no solo anuncian la llegada de la primavera, sino que desempeñan un papel fundamental en el control de plagas, ya que pueden consumir hasta 850 insectos al día. Sin ellas, el equilibrio ecológico de Leganés y otros entornos urbanos se ve comprometido.
Su presencia en cornisas, tejados o balcones no es un capricho estético: construyen sus nidos con barro y lo hacen durante años en los mismos lugares, creando colonias que ayudan a mantener a raya a mosquitos y otros insectos transmisores de enfermedades. Por ello, la destrucción de sus nidos es perseguida por ley y conlleva multas que pueden superar los 5.000 euros.
Concienciar para proteger: Leganés y su biodiversidad urbana
Organizaciones ecologistas y colectivos animalistas defienden siempre la necesidad de estas aves. Desde el 112 se recuerda que destruir nidos de aves protegidas no solo es sancionable, sino que puede constituir un delito penal si se demuestra reincidencia o ensañamiento. “Los vencejos son nuestros aliados invisibles”, subrayan.
¿Qué hacer si hay nidos en casa?
Si detectas nidos de vencejos, aviones y golondrinas en tu vivienda, lo correcto es no tocarlos. En caso de que exista un problema estructural o sanitario, se debe contactar con el Ayuntamiento o con los servicios de medio ambiente para solicitar una evaluación. Nunca se debe actuar por cuenta propia.
Leganés, como parte de la Red de Ciudades por la Biodiversidad, tiene la responsabilidad de proteger su fauna urbana. Respetar a las golondrinas no es solo una obligación legal: es un compromiso con el futuro ambiental del municipio.