El Colegio Público Trabenco amaneció el pasado 20 de noviembre con su fachada cubierta de pintadas intimidatorias: “nazis”, “terroristas”, “Hamás” o “fuera política de los colegios”. No solo eso. El mural por la paz realizado por el alumnado, inspirado en El Guernica de Picasso, apareció destrozado. Un ataque directo contra una comunidad educativa que lleva décadas trabajando en valores de convivencia, igualdad y derechos humanos.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, en las últimas horas también han denunciado pintadas del mismo estilo en el Centro de Salud Jaime Vera, a tan solo unos metros del colegio. Unas pintadas que marcan la misma preocupante tendencia.
La indignación de las familias de Trabenco Leganés
Desde la Asociación de Familias del Alumnado de Trabenco, la indignación es absoluta. El AMPA lo tiene claro: no es un ataque espontáneo, sino un intento de intimidar a quienes educan en la paz, analizan conflictos y denuncian violaciones de derechos humanos. “Nuestras hijas e hijos deben poder aprender a pensar, cuestionar y entender el mundo. Eso también es educar”, subrayan en un comunicado. Y recuerdan algo esencial: educar en igualdad, paz o sostenibilidad es político en el sentido más noble del término: formar ciudadanía crítica y consciente.
Las familias denuncian que este tipo de agresiones solo son posibles en un ambiente donde los discursos de odio se han ido normalizando. Y que esa permisividad está permitiendo que grupos radicalizados se sientan legitimados para acosar, señalar y romper espacios comunitarios, incluso cuando estos están llenos de menores. Un salto peligroso que exige una respuesta inmediata de las instituciones.
El comunicado del AMPA apela directamente a las administraciones públicas y a los representantes políticos: basta ya de tibiezas. Reclaman una condena clara y una defensa firme de la educación pública como espacio democrático. No puede ser —dicen— que quienes trabajan por la paz y los derechos humanos sean tratados como enemigos mientras los agresores actúan impunemente.
En Trabenco, pese al daño, lo tienen claro: no van a dejar de educar para la paz. Y no van a callarse. “Seguiremos luchando para que finalice el genocidio de Israel sobre el pueblo palestino”, afirman, agradeciendo las muestras de apoyo recibidas.




