La Plaza de España de Leganés volvió a convertirse este domingo en el corazón de una de las mayores movilizaciones ciudadanas de los últimos meses. Decenas de colectivos, asociaciones vecinales y sindicatos sacaron a cientos de personas a la calle para reclamar una política real de vivienda pública bajo un mensaje común: “La vivienda es un derecho, no un privilegio”.
Durante la concentración se repitieron lemas como “Una habitación no es la solución” o “La vivienda no es un negocio”, recogiendo el malestar creciente ante un mercado inmobiliario que, según los convocantes, se ha convertido en un producto financiero que deja fuera a cada vez más familias trabajadoras, jóvenes y personas mayores.

Una crisis que golpea de lleno a Leganés
La situación local resulta especialmente grave. El propio manifiesto de la movilización señala que Leganés es la ciudad de la Comunidad de Madrid donde más ha aumentado el precio del alquiler en 2025: un 37,1 % de subida en apenas un año, dato que confirma la magnitud del problema.
«No hablamos solo de ladrillos o metros cuadrados: hablamos de vida, de seguridad, de futuro. Una vivienda digna es la base de todo lo demás: del trabajo, de la salud, de la educación y de la convivencia».
Manifiesto de la protesta por la vivienda digna en Leganés
Según denuncian las entidades convocantes, esta escalada está provocando la expulsión de jóvenes del municipio y poniendo en riesgo la estabilidad de cientos de familias trabajadoras, que ya no pueden afrontar alquileres ajustados a salarios medios bajos o moderados. La protesta subrayó que la demanda de alquiler sigue creciendo debido al atractivo de Leganés como ciudad bien conectada y con servicios, pero sin que esto vaya acompañado de una expansión del parque público o mecanismos de control de precios suficientes.
«O todo el mundo se activa con este tema o estamos avocados a algo más que una crisis: a la expulsión directa de toda esa gente que tiene niveles económicos bajos y medios. O nos activamos o muchos de nuestros vecinos y vecinas serán expulsados de las nuestras ciudades, incluido Leganés»
Enrique Villalobos, representante de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM)
Sin zonas tensionadas pese a la emergencia
Uno de los ejes de la protesta fue la crítica directa tanto a la Comunidad de Madrid como al Ayuntamiento de Leganés por renunciar a solicitar la declaración de la ciudad como zona de mercado residencial tensionado, una herramienta contemplada en la Ley Estatal de Vivienda que permitiría contener los precios del alquiler.
Además, los colectivos recuerdan que el Ayuntamiento renunció a construir una promoción de 108 viviendas de alquiler público en Puerta de Fuenlabrada, pese a contar con parcela disponible y proyecto aprobado, dentro de un plan mayor que contemplaba hasta 324 viviendas públicas.
Exigencias: de las palabras a los hechos

La movilización reclamó una batería de medidas claras y concretas:
- Garantizar el acceso efectivo a una vivienda digna para toda la población.
- Desarrollar una política estable de alquiler público regulado.
- Crear un parque municipal de vivienda social creciente, que nunca se venda.
- Reservar al menos un 30 % de las nuevas promociones municipales para alquiler social.
- Solicitar oficialmente la declaración de Leganés como zona tensionada.
- Negociar con la SAREB para aumentar el parque público y dar respuesta a urgencias habitacionales.
- Reactivar la construcción de las 108 viviendas de Puerta de Fuenlabrada paralizadas por el Gobierno local.
Amplio respaldo social
La protesta fue impulsada por PAH Leganés, CCOO Zona Sur, UGT Zona Sur, la Asociación Exedra, la Asociación Vecinal de Zarzaquemada y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), entre otras entidades sociales y sindicales. Entidades que han dejado claro su espíritu «apartidista y social».
También contó con el respaldo de representantes políticos de la oposición municipal —PSOE, Más Madrid y Podemos-IU-AV—, que acudieron a la concentración mostrando apoyo público a las reivindicaciones vecinales.
Una advertencia clara desde la calle
Desde la movilización se lanzó un mensaje sin matices: si no hay un giro inmediato en la política municipal y regional, Leganés corre el riesgo de convertirse en una ciudad inaccesible para sus propios vecinos, empujando a cientos de familias fuera de su entorno vital.
El lema final volvió a resumir el espíritu de la protesta: “Ni gente sin casa, ni casas sin gente. Leganés merece vivienda digna.”







