El Ministerio del Interior acaba de publicar los nuevos datos oficiales de delincuencia y, al cruzarlos con la población real de cada municipio, el resultado es claro: Leganés es el segundo municipio del sur de Madrid con más delitos por habitante, solo por detrás de Getafe y por delante de Alcorcón, Móstoles y Fuenlabrada.
No es una cuestión de percepciones ni de discursos políticos. Son cifras oficiales que colocan a Leganés en la parte alta del ranking comarcal y que explican por qué, pese a la bajada de algunos delitos tradicionales, la sensación de inseguridad sigue presente en la calle.
En números claros: Leganés registra 34,47 delitos por cada 1.000 habitantes, una cifra elevada para un municipio de su tamaño (casi 196.000 vecinos). Getafe encabeza el ranking con 35,98, mientras que Alcorcón baja a 30,09, Móstoles a 29,06 y Fuenlabrada se queda muy por debajo, con 23,29 delitos por cada 1.000 habitantes. Municipios muy parecidos en población, pero con realidades muy distintas en seguridad.
Hurtos al alza y ciberdelitos: el cóctel que dispara la tasa
El gran problema de Leganés no está en los robos con violencia ni en los asaltos a viviendas, que han bajado de forma clara en el último año, sino en los hurtos y en la ciberdelincuencia. Los pequeños robos —en comercios, en la calle o en zonas muy transitadas— siguen creciendo y son el principal factor que empuja la tasa total hacia arriba.
A esto se suma el auge de las estafas online, un fenómeno que no es exclusivo de Leganés, pero que aquí pesa especialmente. Fraudes bancarios, suplantaciones de identidad o timos digitales forman ya parte del día a día y elevan la estadística aunque no siempre se perciban como “delito clásico”.
Leganés no es una excepción: es un patrón regional
Lo que ocurre en Leganés encaja con una tendencia clara en toda la Comunidad de Madrid. Los delitos tradicionales bajan, pero el total no cae al mismo ritmo porque el crimen digital no deja de crecer. El resultado es una sensación de inseguridad que no se corrige solo con más patrullas en la calle.
Sin embargo, no todos los municipios evolucionan igual. Fuenlabrada, con una población similar, presenta una tasa muy inferior. Y Móstoles, siendo más grande, también se mantiene por debajo. Eso abre una pregunta incómoda: ¿qué está fallando en Leganés para que esté siempre en la parte alta de la tabla?
El dato que el Ayuntamiento no suele destacar
Cuando se ajustan los delitos al número real de vecinos, el relato cambia. Con una tasa de 34,47 delitos por cada 1.000 habitantes, Leganés se sitúa por encima de la media de la Comunidad de Madrid (32,93). No está “en la media”: está en el grupo de cabeza del sur de Madrid. Y ese es un dato que exige algo más que mensajes tranquilizadores.





