Rafa Jódar se quedó a un paso de cerrar una semana perfecta en Australia, pero su rendimiento en el Challenger de Canberra confirma que el tenis español tiene entre manos a una de sus grandes promesas. El joven madrileño cayó este sábado en la final ante el belga Alexander Blockx por 6-4 y 6-4, en un partido que se decidió por pequeños detalles y por el desgaste acumulado tras una semana exigente.
La final tuvo su punto de inflexión en el segundo set. Jódar, que había comenzado con fuerza, dispuso de una ventaja de 4-1 y dos bolas de break para igualar el encuentro, pero no logró aprovecharla. A partir de ahí, Blockx, sexto cabeza de serie y número 115 del ranking ATP, encadenó cuatro juegos consecutivos apoyado en su mayor frescura física y en los problemas del español con el segundo servicio.
Pese a la derrota, el balance es claramente positivo. Jódar, de solo 19 años, disputaba su cuarta final de categoría Challenger tras las conquistadas en Hersonissos, Lincoln y Charlottesville, y volverá a escalar posiciones en la clasificación mundial.
Un salto en el ranking y el reto del primer Grand Slam
Este lunes, Rafa Jódar aparecerá entre los 150 mejores tenistas del mundo, firmando la mejor clasificación de su carrera tras subir 15 puestos en apenas una semana. Un crecimiento meteórico que le permitirá afrontar con ambición la fase previa del Open de Australia, que se disputa del 12 al 15 de enero, con el objetivo de acceder por primera vez al cuadro principal de un Grand Slam.
Un entrenamiento con sabor a relevo generacional
La progresión de Jódar no ha pasado desapercibida. El pasado 11 de enero, el madrileño compartió pista en Australia con Carlos Alcaraz, en una sesión de entrenamiento cargada de simbolismo. Muchos ven en Jódar a un tenista que empieza a seguir una senda similar a la de Alcaraz —y, salvando las distancias, a la de Rafa Nadal— por su precocidad, mentalidad competitiva y capacidad de adaptación al máximo nivel.

Alcaraz ha diseñado su inicio de 2026 alrededor del Abierto de Australia y, desde su llegada a tierras australianas, ha mostrado una clara intención de competir desde el primer día. Que Rafa Jódar se entrene en ese contexto y en ese escenario es una señal clara del momento que atraviesa.
Sin título en Canberra, pero con una semana que confirma su salto definitivo al radar del tenis internacional, Rafa Jódar afronta ahora el mayor desafío de su joven carrera: medirse con los mejores para intentar colarse, por primera vez, en la élite de un Grand Slam.



