El Ayuntamiento de Leganés ha hecho balance del Belén de Playmobil instalado en la Plaza Mayor durante las pasadas Navidades y asegura que unas 50.000 personas visitaron la exposición a lo largo de las tres semanas que permaneció abierta al público. Una cifra que el Gobierno local utiliza para defender una iniciativa que ha estado rodeada de controversia política y debate ciudadano.
La muestra, aseguran, convirtió el centro de Leganés en un punto de atracción con un nacimiento exclusivo de Playmobil a escala 1:1, elaborado con figuras originales y acompañado de zonas de juego para los más pequeños.
Un coste de 70.000 euros en el centro del debate
El coste total de la exposición ascendió a 70.000 euros, una inversión que ha generado duras críticas desde la oposición. Para el PSOE de Leganés, se trata de un gasto “innecesario y excesivo” en un contexto en el que, a su juicio, existen otras prioridades municipales sin resolver.
Desde el Gobierno local, sin embargo, se defiende la inversión argumentando que el Belén «ha tenido una repercusión mediática a nivel nacional» y que la elevada afluencia de visitantes justificaría el desembolso económico. “Leganés ha estado lleno, activo y participativo”, aseguran fuentes del Gobierno municipal.
Horarios reducidos por el frío
Durante las semanas de exposición, el Belén de Playmobil cerró sus puertas a las 21:00 horas, al igual que el resto de atracciones navideñas. Según explicó el Ayuntamiento, esta decisión se tomó debido a las bajas temperaturas nocturnas, que provocaban una menor afluencia de público en las últimas horas del día.
Cruce de reproches políticos
El balance de la iniciativa ha reavivado el enfrentamiento político. Desde el Gobierno local se ha cargado con dureza contra los socialistas, asegurando que “no es extraño que el PSOE critique este tipo de propuestas”, y acusándoles de haber “dejado morir la vida en la calle” durante sus años de gobierno.
Mientras tanto, la polémica sigue abierta entre quienes ven el Belén de Playmobil como una apuesta por dinamizar el centro y atraer visitantes y quienes consideran que su coste no se corresponde con las necesidades reales de la ciudad. Un debate que, más allá de las cifras, vuelve a poner el foco en cómo y en qué invierte Leganés su presupuesto municipal.




