La escena se repite en Leganés. Una nueva redada policial en los bares de copas del entorno de La Cubierta ha dejado esta pasada madrugada 32 personas detenidas por infracciones de la Ley de Extranjería y 828 personas identificadas, en uno de los operativos más amplios realizados en la zona en las últimas semanas.
La actuación, en la que participaron de forma conjunta la Policía Nacional y la Policía Local de Leganés, se saldó además con un elevado número de denuncias administrativas: seis actas por tenencia de drogas, tres por armas, una denuncia en materia de inspección de trabajo, dos por exceso de aforo, siete por irregularidades en el control de accesos, dos por presencia de menores en el interior de un local y una por venta ambulante no autorizada.
El dispositivo incluyó controles de acceso y aforo, inspecciones laborales, detección de estupefacientes y comprobaciones sobre suspensiones de actividad previamente decretadas. Según el Ayuntamiento, forma parte del operativo permanente de vigilancia en las zonas de ocio nocturno del municipio.
Una zona bajo vigilancia constante
No es una intervención aislada. Es la tercera gran redada en el entorno de La Cubierta en apenas dos meses. A comienzos de diciembre, una primera operación concluyó con 30 detenidos y más de 500 personas identificadas, muchas de ellas con antecedentes policiales. En una segunda actuación, a mediados del mismo mes, fueron detenidas 19 personas y se identificó a otras 376.
La reiteración de estos dispositivos ha convertido la zona en uno de los principales focos de vigilancia policial del municipio, en un contexto de quejas vecinales recurrentes por problemas de convivencia, seguridad y control del ocio nocturno.
Más allá de La Cubierta
Las actuaciones no se limitan al ocio nocturno del centro. En los últimos meses, el Ayuntamiento también ha intensificado las intervenciones en el polígono de Prado Overa para frenar la celebración de fiestas ilegales en naves industriales.
En octubre, una operación policial terminó con 12 detenidos, la clausura de tres naves y el desalojo de cerca de 700 personas. En noviembre, un nuevo dispositivo acabó con otra clausura cautelar por infracciones graves de seguridad y el levantamiento de cinco actas administrativas.
Mientras las cifras de identificados y detenidos se acumulan, el debate sigue abierto en Leganés: operativos cada vez más frecuentes, pero un problema que se repite.




