Ramas de árboles, cornisas y carteles publicitarios han sido el foco de los fuertes vientos que ha provocado la borrasca Leonardo, activando la alerta amarilla en toda la Comunidad de Madrid. Desde mediodía, Leganés ha sido escenario de estas rachas de viento dejando destrozos en toda la ciudad.
El destrozo más llamativo ha sido una palmera de grandes dimensiones que ha sido arrancada de cuajo en la calle Palomares. Ubicada en un jardín privado, el árbol ha caído de una acera a otra aplastando varios coches. Esto ha ocurrido a primera hora de la tarde, pero no ha sido el único episodio de similares características.
A primera hora de la mañana, en el aparcamiento de la calle Priorato 65 caía también un árbol de grandes dimensiones sobre los coches que se encontraban aparcados. Los Bomberos de la Comunidad de Madrid han tenido que intervenir para retirar las ramas, y Policía Local, a través de la grúa municipal, ha retirado los vehículos dañados.
Cierre de parques, jardines e instalaciones deportivas
Ante los desperfectos ocurridos desde primera hora, el Ayuntamiento de Leganés ha decidido cerrar parques y jardines, a lo que se ha sumado el cierre de las instalaciones deportivas desde las 16.30 horas. Así se ha suspendido toda actividad prevista hasta nuevo aviso.

Desde el Ayuntamiento de Leganés se ha pedido a la población que extreme las precauciones recomendando retirar macetas u objetos que puedan desprenderse de terrazas, balcones y ventanas, mientras que, como peatón, se evite colocarse bajo los árboles, cornisas o estructuras que tengan riesgo de desprendimiento.
Casi mil incidencias en toda la Comunidad de Madrid
Este 5 de febrero AEMET activaba la alerta amarilla por fuertes vientos desde primera hora del día. En medio de la alerta por inundaciones que activaba la Mesa Informativa de la Comunidad de Madrid, los desperfectos a causa de los vientos han pasado a ser lo prioritario.
Hasta las 18 horas, Madrid112 ha gestionado 977 incidencias a causa de los fuertes vientos. De ellas, los Bomberos de la Comunidad de Madrid han tenido que intervenir en 209 siendo, fundamentalmente, retiradas de ramas o árboles, y saneamiento de cornisas y fachadas. Desde entonces, las fuertes rachas no han cesado, aumentando el número de avisos.





