El Innova-TSN Leganés salió al Antonio Magariños con ambición, con personalidad y con la sensación de que el derbi madrileño podía teñirse de pepinero. Durante muchos minutos lo rozó. Sin embargo, el equipo de Javier Fort Puente terminó cediendo por 61-50 ante Movistar Estudiantes en un encuentro que dejó momentos de buen baloncesto visitante, pero también la evidencia de que los detalles siguen marcando la diferencia en esta Liga Femenina Endesa.
El arranque del partido fue exactamente lo que pedía el guion visitante: intensidad defensiva, rebote y ritmo. El Leganés golpeó primero y cerró el primer cuarto por delante (14-18), silenciando por momentos al pabellón colegial y demostrando que llegaba dispuesto a competir de tú a tú. Sangaré dominaba la pintura y el equipo encontraba puntos en transición que incomodaban al Estudiantes.
Un parcial que cambió todo
El segundo cuarto fue el punto de inflexión. Movistar Estudiantes ajustó su defensa y logró frenar el ritmo ofensivo pepinero. El parcial de 16-8 antes del descanso dio la vuelta al marcador y dejó al Leganés obligado a remar desde atrás. El problema no fue solo defensivo: el equipo acusó la falta de acierto exterior, cerrando el partido con apenas un 16% en triples, una cifra que terminó pesando demasiado.
Aun así, las pepineras no bajaron los brazos. Driessen aportó puntos importantes desde el banquillo y Sangaré firmó un partido sólido con 10 puntos y 15 rebotes, manteniendo al equipo dentro del encuentro pese al dominio interior colegial.
Igualdad sin premio
Tras el descanso, el Leganés volvió a mostrar carácter. El tercer cuarto fue un intercambio constante de golpes en el que el equipo supo mantenerse vivo gracias a las segundas oportunidades y los puntos tras pérdida, uno de los apartados donde superó al rival. Sin embargo, el Estudiantes encontró soluciones cerca del aro y terminó imponiendo su mayor acierto en la pintura, donde sumó 40 puntos.
El último periodo mantuvo la esperanza abierta durante varios minutos, pero el 17-12 final terminó por cerrar el choque y dejar el marcador en el 61-50 definitivo.
Un Leganés que compite, aunque aún busca regularidad
Más allá del resultado, el Innova-TSN Leganés dejó una imagen competitiva en un escenario siempre exigente. El equipo aportó 23 puntos desde el banquillo y mostró recursos para mantenerse dentro del partido incluso en sus peores momentos. La sensación que queda es clara: cuando el Leganés encuentra ritmo, puede mirar a cualquiera de frente.
El vuelo se quedó a medias en el Magariños, pero el espíritu de lucha sigue intacto. Y en una temporada donde cada jornada es una prueba de crecimiento, las pepineras siguen demostrando que no han venido solo a resistir… sino a competir.



