El Pabellón Europa volvió a vibrar con una noche grande de voleibol. El UC3M Voleibol Leganés, recién ascendido esta temporada a la Superliga Masculina, cayó por 1-3 ante el potente Grupo Herce Soria, segundo clasificado con 44 puntos, pero dejó una imagen de lucha que fue mucho más allá del marcador.
Ante cerca de 800 espectadores, los pepineros demostraron que no han llegado a la máxima categoría para ser comparsa. El equipo leganense se midió de tú a tú frente a uno de los pesos pesados de esta temporada, obligándole a sudar cada balón.
Un primer set que rozó la sorpresa
El arranque fue eléctrico. El Leganés salió sin complejos y puso contra las cuerdas al conjunto soriano en un primer set igualadísimo que se decidió por detalles. Con intercambios largos y puntos de máxima tensión, los locales llegaron a mandar por momentos, pero el Grupo Herce tiró de experiencia para cerrar el parcial por 23-25.
Ese inicio dejó claro que el recién ascendido está dispuesto a competirle a cualquiera, incluso a un rival que pelea por lo más alto de la tabla.
Reacción pepinera para creer en la épica
Lejos de venirse abajo, el UC3M Voleibol Leganés respondió con carácter. El segundo set fue una auténtica declaración de intenciones: intensidad en defensa, remates valientes en la red y una grada empujando sin descanso. El premio llegó con un 25-23 que hizo estallar el Europa y confirmó que la noche prometía emociones fuertes.
Durante varios minutos, el partido fue un pulso de tú a tú entre dos realidades muy distintas: un equipo consolidado en la élite y un recién llegado que no entiende de complejos.
La experiencia del favorito acaba decidiendo
El tercer set volvió a inclinarse del lado visitante (19-25), y aunque el Leganés nunca dejó de intentarlo, el cuarto parcial terminó cayendo por 17-25, sellando el 1-3 definitivo para el Grupo Herce Soria tras casi dos horas de batalla sobre la pista.
El marcador final refleja la diferencia de clasificación, pero no cuenta toda la historia. Porque el UC3M Voleibol Leganés obligó al segundo clasificado a emplearse a fondo y dejó momentos de gran voleibol que invitan al optimismo.
Un recién ascendido que ya mira hacia arriba
Con esta derrota, el conjunto pepinero continúa noveno con 20 puntos, consolidando una temporada de aprendizaje en la que cada partido suma experiencia. Estar peleando cara a cara contra equipos de la zona alta demuestra que el proyecto tiene recorrido y que el objetivo va más allá de la permanencia.
La Superliga vuelve a comprobar que en Leganés hay hambre de voleibol. Y aunque esta vez la victoria se escapó, el mensaje quedó claro: este equipo ha llegado para quedarse… y para seguir soñando con noches épicas en el Europa.



