El Pleno de Leganés ha aprobado una moción de Más Madrid para impulsar comunidades energéticas y autoconsumo, aunque su ejecución queda en el aire. Pese al voto favorable de la izquierda (PSOE y Podemos-IU-AV), el Gobierno local (PP) ha enfriado las expectativas puesto que estas iniciativas no tienen carácter vinculante y que su puesta en marcha requiere de un rigor técnico del que, a su juicio, carece la propuesta.
Un plan para «democratizar» la factura de la luz
El concejal de Más Madrid, Carlos Poblete, defendió la necesidad de usar las cubiertas de edificios municipales para que los vecinos produzcan su propia energía y reduzcan su factura. La moción propone:
- Bonificaciones en el IBI para el autoconsumo.
- Creación de un servicio municipal de asesoramiento energético.
- Uso de edificios públicos como base para compartir energía con familias vulnerables.
La propuesta llega con un antecedente, la electrolinera de Arroyo Culebro. Aquella instalación, como ya explicamos en Leganés Activo, ya incluye una comunidad solar de la que se benefician cerca de 100 familias en un radio de dos kilómetros, logrando ahorros de hasta el 30% en su factura sin inversión previa.
Pese a este precedente de éxito bajo colaboración público-privada, la moción de Más Madrid pretende que sea el propio Ayuntamiento quien gestione directamente nuevas comunidades en edificios municipales.
La argumentación del Gobierno: «Faltan estudios y sobra propaganda»
Desde el Partido Popular, la concejal de Medioambiente, Violeta Bonet, fue muy crítica con la viabilidad inmediata del proyecto. Aunque el PP comparte el objetivo de sostenibilidad, su argumentación para no liderar esta medida de forma urgente se centró en la colaboración público-privada y la seguridad jurídica.
En este sentido, Bonet criticó que la propuesta no detalle la financiación, el calendario ni el impacto presupuestario real para las arcas de Leganés, ante lo que insistió en que la mejor forma de ayudar al bolsillo de los ciudadanos es bajando impuestos como el IRPF, más que creando nuevas estructuras administrativas.
«Hace falta suelo disponible, estudios técnicos de viabilidad y una participación real» para no generar falsas expectativas.
Una aprobación sin garantías de ejecución
Aunque la moción salió adelante, el debate dejó claro el abismo entre la oposición y el Gobierno. Mientras Más Madrid acusa al PP de mantener el «impuesto al sol» ideológico, el Ejecutivo se refugia en la gestión técnica para no ejecutar una medida que, legalmente, no está obligado a cumplir por ser una moción de pleno.




