Los pasos de Jesús Nazareno, el Santísimo Cristo de la Pasión y María Santísima de la Soledad volvieron a llenar de solemnidad el centro de Leganés en un Jueves Santo 2026 que dejó imágenes para el recuerdo. La ciudad respondió, una vez más, a una de sus citas más arraigadas, en una jornada que combinó tradición, devoción y también presencia institucional.
Salida solemne desde El Salvador
Minutos antes de las ocho de la tarde, las puertas de la parroquia de El Salvador se abrieron para dar inicio a la Estación de Penitencia. El cortejo, encabezado por el guion y el estandarte de la hermandad, marcó el inicio de una procesión que volvió a demostrar el arraigo de la Semana Santa en la ciudad.
Uno de los momentos más esperados llegó con la salida de los pasos. Jesús Nazareno abrió el recorrido con una levantá firme, seguido por el Cristo de la Pasión y, finalmente, la Virgen de la Soledad.
Los costaleros, perfectamente coordinados, ejecutaron cada chicotá con precisión, guiados por el capataz. Las marchas procesionales, junto al acompañamiento musical, marcaron el ritmo de una procesión que volvió a poner en valor el trabajo silencioso de quienes van bajo el paso.
Cada revirá fue seguida con atención por los asistentes, conscientes del esfuerzo técnico y físico que implica cada maniobra. Especialmente emotivo fue el paso de la Virgen de la Soledad, con su característico palio y acompañada por mujeres vestidas de mantilla, reforzando el simbolismo de la jornada.
Presencia del Gobierno local en la procesión
Desde el Ayuntamiento de Leganés destacaron el carácter tradicional de esta procesión, señalando que se trata de “una de las citas más importantes de la Semana Santa leganense, que cada año reúne a numerosos vecinos en torno a la historia, el arte y las tradiciones de la ciudad”.
En esta edición de 2026, la Corporación Municipal estuvo representada por el alcalde, Miguel Ángel Recuenco (PP), el primer teniente de alcalde, Carlos Delgado (ULEG), y la concejala Almudena González (PP), que participaron en la jornada acompañando el desarrollo del cortejo.




