Nueva polémica que salpica al Leganés. Roque Mesa, exjugador pepinero, ha incendiado las redes tras unas declaraciones en el podcast Offsiders en las que repasa su carrera… y en las que habla sin filtros sobre su paso por Butarque. Sin pelos en la lengua, el centrocampista canario cuestionó el juego del equipo, su adaptación y dejó claro que su llegada al Lega fue, sobre todo, una cuestión económica.
El futbolista asegura que, tras triunfar en Las Palmas y firmar un contrato millonario en el Swansea, su salida hacia el Sevilla marcó el inicio de un periodo complicado. Y cuando llegó el momento de buscar minutos, el Leganés apareció… pero, según sus palabras, sin ilusión deportiva para él.
“No quería perdonar un duro y el Leganés era el único que me lo daba”
Roque Mesa lo explicó sin rodeos: “Me voy cedido un año al Leganés. El Sevilla me paga un 50% y el Leganés otro 50%. No perdoné nada. La decisión no es la mejor, pero no quería perdonar un duro y el Leganés era el único que me lo daba en Primera”.
Una frase que ha dolido a muchos aficionados pepineros: Mesa reconoce abiertamente que su fichaje fue más una operación económica que deportiva. Y lo remató con una crítica directa al estilo de juego del equipo de aquella época: “Sufres porque vas a un equipo que no juega a nada. Vas cedido y piensas que pase este año”.
“No era feliz. Pensaba que me había olvidado de jugar al fútbol”
Mesa continuó profundizando en su frustración ligada al club pepinero: “Llegas al Leganés y no estás a gusto. El equipo juega de una forma que no te gusta. Sufres. No era feliz. Tenía la vida solucionada, pero me costaba levantarme para entrenar. Pensaba: ‘No puede ser que me haya olvidado de jugar al fútbol’”.
Unas palabras que mezclan vulnerabilidad personal, autocrítica y, también, un palo sonoro a la etapa pepinera en la que militó.
Reacción en redes: enfado y memoria selectiva
En los últimos días, los mensajes de aficionados del Leganés han oscilado entre el enfado y el sarcasmo. Muchos recuerdan que Mesa, aunque dejó destellos de calidad, nunca llegó a marcar diferencias en Butarque. Otros critican que hable ahora, con el tiempo pasado y el bolsillo lleno.
Y una pregunta se repite: si tan infeliz era, por qué vino? Su respuesta ya la dio él mismo: “no quería perdonar un duro”.





