El UC3M Voleibol Leganés sufrió un frenazo en seco en su visita a la cancha de Unicaja Costa de Almería. Los pepineros, que llegaban tras la brillante actuación de Adrián Vanco como máximo anotador de la jornada inaugural, se toparon con un rival que impuso su físico, su experiencia y el oficio de un histórico de la Superliga. Resultado: derrota por la vía rápida (3-0) ante unos 400 espectadores en el Pabellón Moisés Ruiz.
Leganés, sin respuesta ante la salida andaluza
El plan de los locales era claro: bloquear y secar a Vanco, referencia ofensiva leganense. Funcionó. Desde el primer punto, Unicaja dominó saque y bloqueo, forzando errores y dejando sin ritmo a la ofensiva visitante. Los dos primeros sets cayeron con autoridad para los almerienses, que controlaron el marcador de inicio a fin.
Leganés mostró esfuerzo defensivo y actitud, pero le faltó continuidad en recepción y construcción. Los almerienses lo aprovecharon para cerrar los parciales con solvencia.
Soto entra y cambia la cara… pero no basta
Cuando el partido parecía sentenciado, Álvaro Tejero movió piezas. La entrada de Samy Soto en el tercer set fue el revulsivo: más energía, más agresividad en ataque y una mejor lectura del juego. Leganés, por fin, jugó de tú a tú al gigante verde.
El parcial se convirtió en un pulso vibrante, con alternancia constante y tensión hasta el final. Pero la experiencia pesa, y Unicaja cerró el set (28-26) tirando de veteranía para sellar su primera victoria del curso.
Aprender y seguir: esto acaba de empezar
Derrota clara, sí, pero también lección valiosa para un Leganés que sigue adaptándose al ritmo de la élite. El equipo necesita continuidad, agresividad desde el saque y más apoyo ofensivo a su referencia exterior. La buena noticia: cuando Leganés se enchufa, compite. El reto es hacerlo desde el primer punto.
La Superliga es larga y el margen de crecimiento, evidente. Próxima cita: recuperar sensaciones en casa ante su afición. Toca levantarse, corregir… y demostrar que Leganés ha venido para quedarse.



