No pudo ser en el marcador, pero sí en el crecimiento. Rafa Jódar se despidió del ATP 500 de Dallas tras caer ante Denis Shapovalov, séptimo cabeza de serie y vigente campeón del torneo, por 6-1 y 6-2. Un resultado duro pero que no empaña una semana que ya forma parte del deporte de Leganés: el tenista firmó el mejor ranking de su carrera y sigue dando pasos gigantes en la élite.
Porque más allá del marcador, lo importante está en el camino. El leganense sumó 25 puntos ATP tras superar la fase previa, un botín que le permitirá alcanzar el puesto 117 del ranking mundial el próximo lunes. Nunca antes había estado tan arriba. Nunca antes había tenido tan cerca la frontera del Top-100.
Un ex top10 mundial, frena a Rafa Jódar
El salto no es menor. Jódar llegaba a Dallas tras cerrar su etapa universitaria con los Virginia Cavaliers y regresaba a Estados Unidos con hambre competitiva. Y lo demostró desde el primer día: superó sin ceder sets a Mitchell Krueger y Murphy Cassone en la previa, ganándose un sitio entre nombres enormes del circuito como Taylor Fritz o Ben Shelton.
El sorteo, eso sí, no tuvo piedad. Enfrente apareció Shapovalov, uno de los jugadores más peligrosos bajo techo y ex Top-10 mundial. La diferencia de experiencia y ritmo se notó desde el inicio. El canadiense impuso su potencia y no dio opciones reales, pero Jódar resistió, compitió y acumuló minutos que valen oro para un debutante en torneos ATP puntuables.
El orgullo pepinero de Rafa Jódar
Ahora no hay tiempo para lamentos. El calendario sigue y Jódar afrontará la próxima semana el ATP 250 de Delray Beach antes de encarar las previas de Indian Wells y Miami, donde podría debutar en torneos Masters 1000. Palabras mayores.
Dallas deja una derrota en el papel, pero una victoria invisible en la trayectoria: experiencia, puntos y confianza. Para Leganés, la imagen va más allá. Ver a un deportista criado en la ciudad plantarse en un ATP 500 y competir contra campeones consolidados es una señal clara: hay futuro, hay talento y hay una generación que empieza a hacerse notar fuera del fútbol.



