Rafa Jódar no se detiene. El joven tenista de Leganés continúa firmando una temporada que empieza a sonar a confirmación definitiva en el circuito ATP y este martes dio otro paso gigante al clasificarse para los octavos de final del Delray Beach Open tras superar con autoridad al estadounidense Ethan Quinn por 6-2 y 6-3.
El triunfo no fue uno más. Fue una exhibición de madurez y eficacia. El leganense conectó 18 golpes ganadores, ganó diez de las once subidas a la red y logró romper el saque rival hasta en seis ocasiones, datos que reflejan la evolución de un jugador que ya no solo compite… sino que empieza a dominar partidos en el circuito profesional. En apenas una hora y 18 minutos, Jódar dejó claro que su tenis atraviesa uno de los momentos más sólidos desde que dio el salto al profesionalismo.
Un rival gigante en el horizonte: Taylor Fritz
El premio al gran momento llega ahora en forma de desafío mayúsculo. En octavos le espera el primer cabeza de serie del torneo, Taylor Fritz, finalista la semana pasada en Dallas y uno de los jugadores más regulares del circuito. Será además el primer enfrentamiento de Rafa Jódar contra un Top-10 mundial, una prueba de fuego que mide hasta qué punto el crecimiento del jugador de Leganés ya es una realidad.
Para el tenis pepinero, el duelo tiene un simbolismo especial. Hace apenas unos meses, Jódar todavía buscaba su sitio entre challengers y fases previas. Hoy se mide cara a cara con uno de los nombres más potentes del ranking ATP, en una pista donde ya empiezan a mirar al español con respeto.
Un inicio de temporada que dispara la ilusión en Leganés
El triunfo en Delray Beach no llega por casualidad. Jódar suma ya 13 victorias en 16 partidos esta temporada, una racha que incluye la final del Challenger de Canberra, su presencia en el Abierto de Australia y la participación en el exigente ATP 500 de Dallas. Un calendario cada vez más ambicioso que demuestra que el leganense ha acelerado su progresión a pasos de gigante.
Su juego ofensivo, la confianza en la red y la capacidad para presionar el servicio rival están marcando la diferencia en un inicio de año que empieza a dibujar un nuevo escenario para el tenis español emergente. Desde Leganés, donde muchos siguen cada partido como si fuera propio, la sensación es que se está viviendo el nacimiento de una figura que puede marcar época en el deporte local.



