El Balonmano Leganés femenino lo ha conseguido. Después de una temporada casi perfecta, las chicas de César Álvarez han sellado su participación a la fase de ascenso a División de Honor. Todo ello después de arrasar con un 38-23 en el Pabellón Manuel Cadenas ante el BM Porriño.
Desde el inicio, Healthy Poke mostró una fuerte ofensiva con un gol temprano de Paula Jerez Martínez a los 47 segundos. Sin embargo, Porriño respondió rápidamente con un gol de Iria Benaches Gilsanz al minuto 54. El intercambio constante se mantuvo durante los primeros minutos donde Edurne Donderis también destacó por su efectividad al conseguir un par de goles consecutivos (minutos 3:13 y 7:35), que ayudaron a establecer una ventaja inicial.

Las gallegas no bajaron los brazos, y plantaron cara a las pepineras. Tenían que hacerlo para lograr su objetivo de mantenerse en la categoría. Pero las ganas y el nivel de las locales fueron superiores. Poco a poco el Healthy Poke demostró su saber hacer y empezó a imponerse en la pista cerrando la primera mitad con un sólido 17-11.
Luna Pérez Díaz anotó rápidamente tras reiniciar el juego (01:29) lo que puso a las de Leganés en la buena senda. Con Paula Jerez como punta de lanza en un juego muy ofensivo, las pepineras aprovechaban cada oportunidad para construir el contundente resultado final: 38-23.
Preparadas para la División Honor de Balonmano
Con esto, Healthy Poke demuestra que está preparado para afrontar desafíos mayores y que lucharán para conseguir su objetivo con uñas y dientes. Así lo han demostrado esta temporada con solo dos derrotas: ante el Cañiza, segundas clasificadas, por la mínima; y ante el BM Sanse por 25-21. Un palmarés que nos hace soñar con el ansiado ascenso.
El Balonmano Leganés llega a esta fase en su mejor momento, con un bloque sólido y una identidad de juego clara que le ha permitido competir al máximo nivel. Ahora, el reto es mayúsculo: pelear por el ascenso a División de Honor y colocar a Leganés en la élite del balonmano nacional. El camino no será sencillo, pero las pepineras ya han demostrado que tienen argumentos, ambición y juego para seguir soñando.





