El C.D. Leganés dejó escapar en Cádiz la oportunidad de cerrar la permanencia y acabó recibiendo un duro golpe que aplaza todo al último partido de la temporada. El equipo de Igor Oca cayó con claridad ante el Cádiz C.F. (3-0) en el Nuevo Mirandilla y llegará a la jornada final obligado a puntuar ante el C.D. Mirandés para mantenerse en LALIGA HYPERMOTION.
La derrota, unida a la victoria del Mirandés, convierte el duelo del próximo domingo en Butarque en una auténtica final. El Leganés se salvará si evita la derrota, mientras que el conjunto burgalés necesitará ganar para lograr la permanencia.
Un inicio que condenó al Lega
El partido arrancó de la peor manera posible para los pepineros. Apenas habían pasado siete minutos cuando Lucas Pérez aprovechó un rechace tras un disparo al larguero de Álvaro García Pascual para hacer el 1-0 y golpear la confianza del conjunto blanquiazul.
El Leganés trató de reaccionar rápidamente y encontró en Roberto López a su futbolista más activo. El centrocampista zaragozano protagonizó las mejores ocasiones del equipo durante la primera mitad, primero con un centro al que estuvo cerca de llegar Rubén Peña y después con varios disparos desde la frontal que obligaron a intervenir a David Gil.
Sin embargo, el equipo de Igor Oca volvió a mostrarse falto de contundencia en las áreas y se marchó al descanso por detrás en el marcador, dejando sensaciones preocupantes.
El Cádiz sentenció a la contra
Tras el paso por vestuarios, Igor Oca movió el banquillo buscando más profundidad por banda con la entrada de Figueredo y Duk. El Leganés asumió el control del balón ante un Cádiz cómodo defendiendo cerca de su área, aunque sin generar ocasiones realmente claras.
El golpe definitivo llegó en el minuto 69. Naim rozó el empate con un potente disparo al larguero, pero en la contra posterior De la Rosa superó a Juan Soriano para firmar el 2-0. El Leganés quedó completamente tocado y apenas once minutos después Antoñito Cordero aprovechó un nuevo desajuste defensivo para cerrar la goleada.
“No hemos estado a la altura de lo que pedía la competición”, reconoció Igor Oca tras el encuentro. El técnico lamentó la falta de concentración en las acciones clave y admitió que el equipo no supo competir en un partido decisivo.
Butarque dictará sentencia
La imagen tras el pitido final reflejó la tensión que vive el vestuario pepinero. Rubén Peña abandonó la zona mixta entre lágrimas y pidió disculpas a la afición: “Tenemos un escudo detrás y daremos todo para sacarlo adelante. Tenemos que hacer un fortín de Butarque”.
Pese al mazazo, el Leganés sigue dependiendo de sí mismo. El próximo domingo Butarque decidirá si el conjunto blanquiazul logra cerrar una permanencia agónica o acaba cayendo al abismo.
La afición pepinera, golpeada pero todavía esperanzada, encontró además un inesperado gesto de deportividad en Cádiz. La Peña Inmacu Pepinera relató cómo seguidores gaditanos hicieron un pasillo a los aficionados del Leganés a la salida del estadio para animarles tras la derrota. “Para quitarse el sombrero”, escribieron en redes sociales.




