El PSOE de Leganés denuncia la situación “insostenible” vivida por las familias adjudicatarias de las viviendas públicas de alquiler de EMSULE situadas en Puerta de Fuenlabrada, cuya obra finalizó en julio de 2025 y que, diez meses después, siguen sin ser entregadas pese a estar completamente terminadas.
Estas viviendas forman parte de las desarrolladas durante el anterior mandato socialista, en el que se dejaron en marcha y sortearon 216 viviendas de alquiler asequible y 134 viviendas en venta a través de EMSULE, actualmente en fase de entrega bajo el Gobierno actual.
Los socialistas han anunciado que volverán a llevar esta cuestión al próximo Pleno municipal para exigir explicaciones y soluciones inmediatas al alcalde y su equipo de gobierno ante un retraso que consideran “difícilmente justificable”.
“El problema ya no es solo el retraso administrativo: hablamos de familias que siguen pagando alquileres, aplazando proyectos de vida y viviendo en la incertidumbre mientras el Ayuntamiento publicita en marquesinas anuncios de entrega por toda la ciudad que no se han producido y nunca se concretan”
El PSOE recuerda que ya preguntó en febrero por esta situación y que el propio Gobierno respondió entonces que estaban solicitadas tanto la calificación definitiva como la declaración responsable de primera ocupación. Sin embargo, casi tres meses después, las viviendas continúan sin entregarse y sin una explicación clara a las familias.
Además, los socialistas recogen las denuncias trasladadas por adjudicatarios, quienes critican la falta de transparencia y de información, la ausencia de fechas claras y la sensación de que el alcalde está retrasando la entrega de forma deliberada. “Cada semana reciben mensajes contradictorios, promesas incumplidas y silencio institucional mientras continúan afrontando gastos que esperaban dejar atrás hace meses”, explican.
“Lo más grave de esta situación es que detrás de cada llave que no se entrega hay familias esperando poder empezar su proyecto de vida. Mientras el alcalde vende titulares y humo sobre vivienda pública, la realidad es que tiene 108 viviendas terminadas y cerradas desde hace diez meses. El alcalde no puede esconderse detrás de trámites administrativos. Es su Gobierno quien tiene la responsabilidad de entregar estas viviendas y quien tiene que explicar por qué siguen cerradas diez meses después”.
Miguel Recuenco Pérez, secretario general del PSOE de Leganés
Por ello, el PSOE preguntará en el Pleno cuál es el estado real de los trámites pendientes, qué actuaciones faltan exactamente y si el Gobierno municipal puede garantizar que la demora no responde a una decisión política.
Paralización de la vivienda a través de EMSULE
Los socialistas enmarcan este retraso en una política “errática e incoherente” del actual Gobierno municipal en materia de vivienda.
Recuerdan que en agosto de 2025 el Ejecutivo de PP y ULEG paralizó la construcción de 108 viviendas públicas de alquiler promovidas por EMSULE proyectadas por el anterior Gobierno socialista. Esta decisión provocó una movilización el 30 de noviembre impulsada por entidades ciudadanas.
“No se puede decir que no es viable construir 108 viviendas públicas de alquiler que estaban ya preparadas por el anterior Gobierno y, al mismo tiempo, anunciar nuevos planes sin EMSULE, sin fundamento y en manos de promotoras privadas. Es una contradicción absoluta”, denuncian.
“Es una incoherencia paralizar 108 viviendas públicas que el PSOE dejó listas para construir y ahora hablar de nuevos planes sin EMSULE y en manos privadas. Eso no es política de vivienda: es propaganda”
Miguel Recuenco Pérez, secretario general del PSOE de Leganés
Dos modelos de vivienda
En este sentido, el PSOE contrapone “dos modelos claramente distintos”. Por un lado, el modelo desarrollado durante los gobiernos socialistas, apoyando la construcción en EMSULE con vivienda pública que, en ocho años, encaminó:
- 216 viviendas de alquiler asequible (entre 500 y 620€).
- 134 viviendas de venta.
- 108 viviendas de alquiler adicionales y listas para su ejecución.
Frente a ello, critican que “el modelo impulsado por el alcalde y su Gobierno se basa en paralizar proyectos ya preparados, retrasar la entrega de viviendas ya terminadas y sustituir la gestión pública a través de EMSULE por promotoras privadas que encarecen el acceso a la vivienda”.





