Mikel Merino volvió a aparecer cuando más lo necesitaba España. El centrocampista de la Selección marcó este viernes el gol que dio la victoria frente a Bélgica en los cuartos de final del Mundial y clasificó a La Roja para las semifinales. Un tanto decisivo que recordó al que ya firmó en octavos y que volvió a convertirle en el héroe del equipo.
Aunque el internacional nació en Pamplona, su historia guarda un vínculo muy especial con Leganés. Mucho antes de que él deslumbrara en los grandes escenarios del fútbol mundial, su padre, Miguel Merino, y su tío, Julián Merino, vistieron la camiseta del CD Leganés.
De Butarque a un Mundial
Miguel Merino llegó al Leganés tras formarse en la AD La Chimenea, en Usera, y pasar por el Real Madrid Castilla. Fue precisamente con la camiseta blanquiazul cuando debutó en el fútbol profesional, convirtiéndose en una de las revelaciones del equipo en Segunda División B.
Su rendimiento llamó la atención de Osasuna, que decidió incorporarlo directamente a su plantilla de Primera División, donde desarrollaría buena parte de su carrera.
Su hermano Julián también defendió los colores del Leganés como defensa, por lo que la familia Merino dejó huella en el club pepinero mucho antes de que Mikel empezara a dar sus primeras patadas a un balón.
Un gol con sabor a revancha
El tanto de Mikel Merino frente a Bélgica tiene además un simbolismo especial para la familia. Con esa victoria, España dejó atrás uno de los recuerdos más dolorosos de su historia mundialista: la eliminación de México 1986 tras el penalti fallado por Eloy.
Aquella selección fue seguida muy de cerca por Miguel y Julián Merino, que entonces eran futbolistas en activo y defendían la camiseta del CD Leganés. Casi cuatro décadas después, ha sido el hijo de uno de ellos quien ha llevado de nuevo a España a unas semifinales mundialistas.
«Lo del remate de cabeza le viene en los genes»
Hace solo unos días, Julián Merino explicaba en una entrevista concedida a Telemadrid que el juego aéreo de su sobrino viene de familia.
«Lo del remate de cabeza le viene en los genes. Los Merino siempre hemos ido bien de cabeza. Ya con tres añitos le tirábamos el balón y era increíble cómo saltaba y marcaba los tiempos».
Unas palabras que cobraron aún más sentido después de ver cómo Mikel volvía a aparecer en el momento decisivo para mantener vivo el sueño mundialista de España.
Leganés también celebra el gol de Mikel
El nombre de Mikel Merino ya forma parte de la historia reciente de la Selección Española, pero en Leganés su éxito también se vive como algo propio. La ciudad puede presumir de haber formado parte del recorrido futbolístico de una familia que, generación tras generación, ha dejado huella dentro y fuera del terreno de juego.
Con España ya en semifinales, el apellido Merino vuelve a estar en boca de todos. Y en Leganés, ese apellido hace muchos años que dejó su huella.



