El calor extremo vuelve a mostrar su impacto sobre la salud. España ha alcanzado este verano de 2026 el mayor número de fallecimientos asociados a las altas temperaturas desde que existen los registros del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), que arrancan en 2015.
Hasta este lunes, el sistema del Instituto de Salud Carlos III contabiliza 5.030 muertes atribuibles al calor durante el periodo estival. La cifra supera ya el anterior máximo registrado en 2022, cuando se estimaron 4.789 fallecimientos, pese a que todavía quedan cinco semanas para cerrar esta estadística. Por detrás aparecen también el verano de 2025, con 3.832 muertes atribuibles, y el de 2023, con 3.007.
Leganés y el sur de Madrid, ante un verano de temperaturas muy altas
Aunque estas 5.030 muertes son una estimación para el conjunto de España y no un dato específico de Leganés, los registros meteorológicos permiten comprobar cómo las altas temperaturas también han marcado el verano en el sur de Madrid.
El gráfico de AEMET correspondiente a la estación de Getafe, la más próxima a Leganés, muestra que las temperaturas máximas diarias han superado repetidamente los 35 ºC durante junio, julio y agosto, llegando en algunos episodios a situarse alrededor de los 40 ºC.
Además, durante buena parte del verano, la línea de temperaturas máximas se ha mantenido por encima de la media histórica de máximas correspondiente al periodo 1991-2020. Las mínimas también han registrado numerosos días por encima de los valores medios, reduciendo el alivio térmico durante las noches.
¿Qué significa que una muerte sea «atribuible al calor»?
El sistema MoMo analiza las desviaciones entre la mortalidad diaria observada y la esperada a partir de las series históricas de defunciones. A partir de estos datos, estima qué parte del exceso de mortalidad puede atribuirse al efecto de las temperaturas, tanto por frío como por calor.
Esta metodología permite observar el impacto que los episodios de altas temperaturas pueden tener sobre la mortalidad, especialmente entre los colectivos más vulnerables.
Con cinco semanas todavía por contabilizar, el verano de 2026 ya se sitúa como el de mayor mortalidad asociada al calor de la serie de MoMo, mientras Leganés y el conjunto del sur de Madrid encaran la recta final de agosto después de semanas marcadas por temperaturas excepcionalmente elevadas.




