La tragedia ferroviaria de Urda (Toledo) ha golpeado fuertemente a Leganés. Tres vecinos de Leganés, Daniel Cabañas, Salvador García y Enrique Flores, han perdido la vida en el fatídico choque entre un AVE y un Iryo.
El pasado miércoles a las 8:53h, las vías del tren a su paso por la localidad toledana de Urda eran escenario de una nueva tragedia ferroviaria. Una concatenación de errores humanos y técnicos llevaron a que un tren AVE chocaba de lleno con un Iryo parado en la vía. La tragedia sega la vida a más de 75 personas.
Entre los fallecidos se encuentran tres vecinos de Leganés: Daniel Cabañas, Salvador García y Enrique Flores. Así lo ha confirmado el Ayuntamiento de Leganés que ha querido mandar su más sentido pésame a las familias.
La confirmación no ha llegado hasta este sábado 31 de octubre, tres días después de la tragedia, debido a las complicadas labores de identificación que está llevando a cabo in situo la Guardia Civil.
La ciudad, a disposición de las familias

Tras guardar un minuto de silencio el mismo miércoles en homenaje a todas las víctimas, fallecidos y heridos, el Ayuntamiento ha querido tener un recordatorio especial con estos tres vecinos en redes sociales.
«Daniel Cabañas, Salvador García y Enrique Flores ya no están con nosotros. Nuestra ciudad lamenta profundamente su pérdida y se pone a disposición de sus familias y amigos para lo que necesiten«, ha escrito en sus perfiles oficiales.
Solidaridad en medio de la investigación
Desde el primer minuto de conocer la tragedia, Renfe y el Ministerio de Transportes comenzaron la investigación acerca de las causas del fatídico accidente.
Una caída en el sistema de seguridad paró seis trenes que había en ese momento circulando por el tramo de vía. Desde ese momento, los operarios de Atocha y los semáforos eran los únicos ojos de los maquinistas; y un operario dio luz verde al tren AVE, que comunicó que veía la vía ocupada, a pesar de ello reanudó la marcha a velocidad normal envistiendo al Iryo.
Los maquinistas del AVE, Antonio Acedo y Daniel Cabañas, murieron en la colisión. Según se ha podido conocer, la maquinista del Iryo se encontraba en shock tras el accidente: «El semáforo estaba en rojo; yo he hecho bien mi trabajo», repetía.
Las investigaciones apuntan a «un error humano» aunque la Guardia Civil todavía se encuentra realizando los interrogatorios pertinentes para poder conocer las causas exactas de esa orden.






