El C.D. Leganés logró tres puntos de enorme valor en su visita al Alfonso Murube tras imponerse 1-2 a la A.D. Ceuta, un campo donde solo el Sporting había logrado puntuar esta temporada. Los goles de Rubén Peña y Diawara confirmaron el paso adelante del equipo pepinero, que supo competir, sufrir y aprovechar sus momentos para cerrar una victoria necesaria en la decimocuarta jornada de LALIGA HYPERMOTION.
Un once con cambios que funcionó desde el inicio
Paco López movió piezas respecto a Anoeta y acertó. Regresaron al once Rubén Peña, Duk y Diego García. El impacto fue inmediato: el Leganés comenzó con ritmo, con una primera llegada clara de Naim en el minuto 5 y otra de Diego en el 16 tras un buen centro de Duk, muy activo desde el primer tramo del encuentro.
El Ceuta intentó respuestas rápidas por banda izquierda, pero el bloque pepinero se mantuvo firme y ordenado.
Rubén Peña adelanta al Lega tras una acción nacida en la izquierda
El 0-1 llegó en el minuto 30 tras una jugada que premiaba la insistencia visitante. Duk penetró por la izquierda, Juan Cruz estrelló el balón en el palo y Rubén Peña apareció de segunda línea para empalar el rechace y firmar su primer gol de la temporada.
El Ceuta rozó el empate en el 37 con un remate de Matos que Soriano salvó con una parada crucial. Antes del descanso, Vallejo evitó el 0-2 al sacar una mano providencial al disparo de Cissé desde la frontal.
Diawara firma el 0-2 y encarrila el triunfo pepinero
La segunda mitad arrancó con el Leganés a un ritmo alto. Duk dispuso de dos ocasiones consecutivas y poco después participó en una acción decisiva: carrera, desborde, centro al área y aparición de Diawara para rematar de primeras al 51’. Segundo gol consecutivo del centrocampista y 0-2 que premiaba el mejor tramo visitante.
El Lega siguió encontrando espacios y Naim probó de nuevo a Vallejo en el 60. Paco López movió banquillo para refrescar ataque y defensa sin perder solidez.
El Ceuta aprieta al final, pero el Leganés amarra el resultado
El equipo local apretó en el tramo final. Su ocasión más clara llegó en el 70 con un cabezazo de Carlos Hernández que salió desviado por poco. El Leganés, bien replegado, mantuvo controlados los espacios.
Ya en el añadido, Cristian recortó distancias con un remate que pegó en el palo y entró tras golpear en Soriano. Sin embargo, el Lega supo cerrar filas y proteger un triunfo merecido en un estadio donde casi nadie había logrado competir.
🤍💙 Detallazo de los jugadores con los aficionados pepineros que han viajado a Ceuta. ¡Honor a los desplazados!
El entrenador pepinero destacó al término del partido que el resultado refuerza el trabajo del grupo:
Valor del triunfo: “Ganar aquí es muy difícil. El equipo llevaba tiempo mereciendo más puntos”.
Sufrimiento final: “Es normal cuando encajas al final, pero hemos estado firmes”.
Plan de partido: “Hemos manejado bien los dos planes defensivos y hemos sido eficaces arriba”.
Gestión de amarillas: “Marvel es impulsivo, pero han sido inteligentes”.
El Lega sube a 18 puntos y ya piensa en el Almería
Con este triunfo, el C.D. Leganés vuelve a la senda positiva y afronta con mejor ánimo su próximo partido en el Ontime Butarque, el sábado a las 18:30 horas ante el Almería.
El compañerismo y la admiración es algo que, por suerte, cada vez vemos más en el mundo de las actrices. Y Marta Belenguer (Valencia, 1969) nos ha demostrado ser una de las que no temen hacer uno de esos gestos de admiración que gustan: recomendar el trabajo de una compañera, Toni Acosta.
Así lo ha hecho cuando, en la entrevista que concedió a Leganés Activo con motivo de su visita a Leganés con ‘Viejos tiempos’, le hemos preguntado por qué libro le ha marcado. La actriz no ha tenido reparo en mencionar la obra escrita por Toni Acosta.
Ambas han coincidido en alguna ocasión a lo largo de su carrera artística, y uno de los proyectos que las unió fue ‘Señoras del (H)ampa’ (2019), de Mediaset y Amazon Prime. Toni Acosta interpretaba a Maite y Marta Belenguer a Elvira, cuyo accidente desenmaraña toda la trama de la serie.
Un caracol en mi armario, de Toni Acosta
Toni Acosta se ha embarcado en el difícil mundo de la literatura y lo ha hecho con una novela muy especial: ‘Un caracol en mi armario’. A través de la historia de una niña que, cuando va al colegio, se da cuenta de que es lesbiana, Toni nos enseña un tipo de bullying del que quizá no se hable tanto, ese en el que te apartan del grupo y te dejan sola.
«Creo que se habla más del bullying más agresivo, cuando hay uno más normalizado que es a los que se les deja solos en el patio», explicaba a Henar Álvarez en ‘Al cielo con ella’. «Ahí hay que ser muy fuertes para gestionar muy bien las preguntas y la información que devolvemos, y yo siempre defiendo la ayuda profesional, la terapia».
La importancia de esta novela para Marta Belenguer
Como madre de una adolescente, Marta ve en esta novela una puerta muy interesante para hablar de este tipo de temas con sus hijos. Una de las grandes problemáticas entre los jóvenes que deben tratarse, siempre, en casa para evitar males mayores.
El Pleno del Ayuntamiento de Leganés ha aprobado solicitar a la Comunidad de Madrid que declare la Ermita de San Nicasio Bien de Interés Cultural (BIC). Tras una petición de la Asociación de Vecinos de San Nicasio en la Junta Municipal de Distrito, la proposición ha contado con los votos a favor de PP, ULEG, PSOE, Más Madrid y VOX, y la abstención de Podemos.
El concejal y presidente de la Junta Municipal de Distrito de San Nicasio, Jesús Rodríguez, ha sido el encargado de defender la proposición y ha explicado que “creemos que es muy positivo remarcar la importancia de este monumento emblemático para el municipio, que además representa para el distrito su principal referente artístico y cultural”.
Un templo de Ventura Rodríguez de mitad del siglo XVIII
“Hablamos de un templo del arquitecto Ventura Rodríguez, construido a mitad del siglo XVIII, y que gracias a la colaboración entre Ayuntamiento, Obispado, Hermandad y a los vecinos se conserva en la ciudad y se ha embellecido con obras como el retablo en bronce de Luis Arencibia o los murales del pintor Manuel Alcorlo, como así refleja el expediente”, ha detallado Rodríguez.
Dotar de mayor protección al edificio
La propuesta hace mención a la necesidad de dotar de una mayor protección al edificio, que permita llevar a cabo programas de mejora y de conservación. En el Catálogo de Edificios Protegidos, aprobado junto con el Plan General de Ordenación Urbana de Leganés, se recoge entre los edificios de carácter religioso que gozan de protección integral con el nº 2 la Ermita de San Nicasio, contemplando “Obras diversas de restauración, conservación, consolidación, exteriores de carácter menor y reconstrucción”.
La Ermita de San Nicasio, dedicada al patrón de la ciudad, se construyó en la segunda mitad del siglo XVIII, de estilo neoclásico, con planta de cruz griega, pórticos con frontón triangular y una gran cúpula central sobre pilastras corintias. La Hermandad de San Nicasio juega un papel esencial en la conservación del templo, desde hace siglos, como así se recoge en el acta de 16 de abril de 1600, en la que se constituye la Cofradía, señalando que el municipio llevaba ya cien años teniendo como patrón a San Nicasio para alejar al municipio de las pestes que lo asolaban.
El presidente de la JMD de San Nicasio ha concluido informando de que “tras realizar la solicitud será la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid la encargada de valorarlo y estaremos atentos para colaborar en todo lo que esté en nuestra mano”.
El tenista Rafa Jódar, natural de Leganés, sigue rompiendo récords. El joven madrileño se ha proclamado campeón del Challenger de Charlottesville (Estados Unidos), logrando así su tercer título del año y alcanzando su mejor ránking ATP hasta la fecha, el puesto 166, tras escalar 41 posiciones en una sola semana.
Este salto le permitirá disputar en enero la fase previa del Open de Australia, primer Grand Slam de la temporada.
Victoria sólida sobre el estadounidense Martin Damm
En el torneo estadounidense, disputado sobre pista dura y con 100.000 dólares en premios, Jódar volvió a brillar frente al público norteamericano. En la final derrotó al local Martin Damm, sexto cabeza de serie, por 6-3 y 7-6, el mismo rival al que ya había vencido dos semanas antes en Lincoln.
El jugador de Leganés, que partía como séptimo cabeza de serie, no cedió ni un solo set en todo el campeonato. Superó al estadounidense Cassone, al georgiano Purtseladze, al suizo Dietrich y al británico Monday antes de levantar el título.
Un 2025 imparable para el talento de Leganés
Con este nuevo triunfo, Rafa Jódar suma tres títulos en menos de tres meses y se consolida como uno de los jóvenes más prometedores del tenis español. A sus 19 años, se une a nombres como Carlos Alcaraz y Nicolás Almagro, los únicos sub-20 españoles que habían logrado al menos tres títulos Challenger en una misma temporada.
Clasificado para las Next Gen ATP Finals
Su gran rendimiento le ha asegurado también una plaza entre los ocho mejores jugadores menores de 20 años del mundo, lo que le permitirá participar en las Next Gen ATP Finals, que se celebrarán en Arabia Saudí del 17 al 21 de diciembre.
Un torneo que ya han conquistado figuras del tenis mundial como Stefanos Tsitsipas (2018), Jannik Sinner (2019) o Carlos Alcaraz (2021), y en el que Jódar buscará seguir haciendo historia para el tenis español… y para Leganés.
Acostumbrados a que nos haga reír en televisión, Marta Belenguer (Valencia, 1971) vuelve a subirse a un escenario con un reto que la aleja de los papeles cómicos que la caracterizan. La actriz, conocida por series como Cámara Café o Aquí no hay quien viva, llega al Teatro José Monleón de Leganés el próximo 14 de noviembre con Viejos tiempos, una obra de teatro de Harold Pinter que invitará al público del José Saramago a sumergirse en el misterio de la memoria, los deseos y los recuerdos.
En Viejos tiempos, Marta Belenguer da vida a Anna, una antigua amiga que irrumpe en la tranquila vida matrimonial de Kate y Deeley después de dos décadas sin verse. Su visita reabre viejas heridas y desata un juego de recuerdos, celos y deseo donde resulta difícil distinguir qué es real y qué pertenece al terreno de la memoria. Considerada una de las grandes piezas de Harold Pinter, esta obra indaga en cómo los recuerdos moldean -y distorsionan- nuestra percepción del pasado y del presente.
En esta conversación, Belenguer recomienda Viejos Tiempos, pero también reflexiona sobre su trayectoria, el paso del tiempo en la profesión y el poder transformador del teatro.
Tenías 22 años cuando apareciste en ‘Farmacia de guardia’, y desde entonces has pasado por éxitos en el cine, teatro y televisión. ¿Recuerdas cómo fue tu primer contacto con la actuación?
Marta Belenguer: Recuerdo perfectamente la primera vez que me subí a un escenario. Era muy pequeña, estaba en párvulos -lo que ahora sería la escuela infantil- y me tocó hacer de la abeja Maya en una función del colegio. Me pareció increíble. Solo quería repetir, ponerme un disfraz y que me miraran.
Mi abuela tenía una casa antigua con un balcón de madera, y yo me subía allí a bailar mientras mis abuelos me observaban. Creo que ahí empezó todo, en ese impulso de subirme a un sitio y sentir que me miraban. Luego de mayor te empiezas a dar cuenta de que tienes como un superpoder, porque puedes comunicar cosas y hacer que la gente se emocione, reflexione o les transforme. Pero la primera motivación era muy básica, muy primitiva: “Miradme”.
Has interpretado a personajes en grandes series como ‘Aquí no hay quien viva’, ‘Cámara Café’, pero también recientemente en producciones de Netflix. ¿Coinciden tus trabajos favoritos con aquellos por los que has sido más reconocida?
M. B.: No. Me ha costado un momento pensarlo, pero no, obviamente no, y eso es bastante increíble. Demuestra el poder y la magia del cine y del teatro, porque muchas veces lo que tú estás viviendo por dentro no es lo que el espectador está recibiendo por fuera, y eso me parece muy bonito también.
Marta Belenguer, Ernesto Alteiro y Mélina Moda en ‘Viejos Tiempos’
Me han pasado cosas muy fuertes en mi vida -cuando me separé del padre de mis hijos o cuando murieron mis padres- mientras que yo estaba actuando diariamente. Yo veía que cuando actuaba la gente se reía y aplaudía, aunque en mi vida personal estaba viviendo momentos muy dramáticos. En ese momento, en el escenario, es como que se te olvida un poco lo que te está pasando. Es algo que se dice mucho, que el arte tiene la capacidad de llevarte a otros lugares, y yo lo he comprobado en mis carnes.
Luego también ha habido trabajos que yo he disfrutado muchísimo y luego no han gustado tanto, son muchos factores. Una película es un milagro, una obra de teatro es un milagro, es increíble llegar a poner en pie todo ese mecanismo para el que hace falta encajar tantas piezas. Por todo ello y por muchos factores nunca es directamente proporcional tu disfrute con el disfrute del público.
¿Dónde estás más cómoda, en un escenario de un teatro o en un set de rodaje?
M. B.: En un escenario. Siempre. Es mi espacio. Yo empecé a estudiar interpretación para ser actriz de teatro, luego llegó la tele y luego ya más tarde el cine -aunque es algo que he hecho más puntualmente-. Es verdad que el cine al ser más puntual es muy excitante y emocionante, pero cómoda y relajada no estoy. No estoy tensa, soy actriz y tengo herramientas, pero en el teatro estoy profundamente relajada, es diferente.
Si tuvieses que elegir continuar tu carrera solo en un ámbito, ¿Qué elegirías, teatro, cine o series?
M. B.: He dicho que en el teatro es donde estoy más cómoda, pero preferir es otra cosa. Es como si me dices, «¿Qué hijo prefieres?». No prefiero a ningún hijo. Me puedo sentir más a gusto con mi hija cuando hablamos en algunos momentos, pero en otros me puede atraer más entender a mi hijo.
Entonces eso me pasa con el cine; el teatro es mi lugar, pero el cine me motiva muchísimo, porque quiero conocerlo, quiero entenderlo, quiero controlarlo como controlo el teatro -si es que se puede controlar-.
Has hecho mucha comedia, pero también has participado en otros muchos géneros, ¿Qué papeles disfrutas más haciendo?
M. B.: He hecho muchísima comedia, y la gente me conoce por hacer comedia. De hecho, te adelanto que esta función con la que vamos a Leganés no vais a verme en un lugar al que estéis acostumbrados. Con esta obra algunas personas que han venido a verme me han dicho “Qué seria estás, con lo que nos gusta que nos hagas reir”. Pero yo les explico que es una obra de Harold Pinter, un autor incómodo -tanto para los que lo interpretamos como para el público-, que requiere más atención, aunque también tiene humor y mucha acidez.
Marta Belenguer, Ernesto Alteiro y Mélina Moda en ‘Viejos Tiempos’
En esta época de mi vida me apetece más retarme, alejarme de aquellos papeles por los que soy más conocida y estar en otros lugares, en otras zonas diferentes donde se me conoce menos. Lo estoy disfrutando mucho. Esto no quiere decir que prefiera hacer drama a comedia, me gusta todo, pero hay momentos en los que dices: «Pues ahora me apetece un poco separarme de lo que estoy acostumbrada a hacer”. Las cosas también llegan cuando uno está preparado para hacerlas, entonces bueno, estoy muy contenta de que haya llegado Harold Pinter a mi vida con 55 años y con muchas ganas de hacer otro tipo de teatro.
Llevas en la actuación muchos años -entre los que ha habido grandes producciones, una nominación al Óscar…-, Según has ido desarrollando tu carrera, ¿Notas que las mujeres de media edad tienen más dificultad para encontrar papeles?
M. B.: Sí. Yo es verdad que yo tuve unos 20-30 bastante guays, donde trabajé mucho en tele, hice muchos personajes en series de televisión, personajes secundarios… Luego tuve la suerte de trabajar en Cámara Café, Aquí no hay quien viva… Cuando cumplí los 40 y tuve hijos es verdad que fueron unos años donde la televisión me resultó bastante complicada. Aún así he tenido la suerte de poder hacer teatro. He estado muchos años haciendo teatro con Luis Merlo -al que estoy súper vinculada y muy agradecida- porque la compañía escogía personajes de cierta edad. Esto me ha permitido estar años haciendo unas obras geniales que venían muy bien a mi franja de edad.
Ahora mis hijos son más mayores y yo también soy más mayor, y he saltado ya ese momento complicado de las mujeres -ese donde no eres mayor, pero tampoco eres joven-. Es verdad que ese momento sigue existiendo, y eso hace que a muchas mujeres actrices no las llamen -a no ser que sean súper famosas, porque entonces te llaman a cualquier edad-. Las actrices vivimos muy condicionadas por el edadismo. Ahora parece que ya soy más mayor y he saltado ese paso, ya me empiezan a dar papeles de madre.
Entonces sí que he vivido ese momento, pero espero que cada vez se viva menos, que cada vez esas líneas o límites estén más borrosos. Y creo que la incorporación de las mujeres a la dirección y a los guiones va a cambiar muchísimo este panorama. Creo que hay mujeres muy jóvenes contando historias que ponen a la mujer en el centro, en el foco, como protagonista. Espero poder vivirlo, que cuando me acerque a la tercera edad haya muchos papeles para mí.
Vienes a Leganés el próximo 14 de noviembre con la obra de teatro ‘Viejos Tiempos’ de Harold Pinter. ¿Qué vamos a encontrar?
M. B.: Me vais a ver en un personaje bastante diferente a lo que estáis acostumbrados, interpretando a una mujer que viene del pasado, que es casi una sombra. Cuando empieza la obra de teatro yo estoy ya presente en el salón de la casa de ese matrimonio, que son Dilly -que interpreta Ernesto Alterio- y Kate -que es Mélida Molina-. Interpreto a Anna, la amiga de Kate de hace 25 años y que vuelve para verla, para traerle a su mundo de ahora su pasado, que fue mucho más brillante, más divertido, más emocionante -mientras que ahora vive una vida un poco más calmada-. Alrededor de este encuentro de tres personajes se desarrolla toda una trama bastante críptica, nada lineal y nada convencional, donde se habla mucho de los recuerdos, y donde cada uno da su versión sobre cómo fueron los hechos.
¿Por qué la recomendarías?
M. B.: Es una obra muy curiosa, muy interesante. Es breve, hora y cuarto en la que el público está muy atento porque no tiene estructura lineal o lógica; la gente está intentando todo el rato averiguar qué está pasando, o qué pasó en realidad en el pasado, y eso mantiene al espectador muy activo.
Notamos que allá donde la hacemos, el público está muy atento. Y luego hay muchas versiones. Hay gente que nos dice, «Ah, lo que pasaba era esto”, mientras que otros nos dicen, “No, no, lo que pasaba era lo otro”, y eso es muy divertido porque eso es lo que quería Harold Pinter, no quería dar una lectura cerrada, sino que quería dar muchas opciones, dejando al espectador que sea quien piense y decida. Pinter trata al espectador como capaz e inteligente, hace pensar al espectador, no solo que se sienta y vea.
¿Tiene algo de especial hacerlo aquí, en Leganés? ¿Tienes alguna unión con la ciudad?
M. B.: Ya había actuado en Leganés, pero fue hace bastante tiempo. Hace años vine con Mentiras, incienso y mirra; en 2018 con 5 y acción, con Marta Hazas y Carlos Sobera… He venido con varias ficciones, pero estoy encantada de estar de vuelta de la mano de Harold Pinter con una obra como Viejos Tiempos.