AROA DÍAZ / Pasados tres meses del inicio del año, el Partido Popular ha presentado este jueves los presupuestos 2015 para su aprobación inicial. Este trámite, según la legislación, debería haberse realizado antes de la finalización de 2014 puesto que se trata de una guía para conocer a qué se va a destinar el dinero con el que cuenta la Administración local.«Es difícil estudiar para un examen cuando el examinador ya te ha dicho en noviembre que no te va a aprobar hagas lo que hagas«, se defendió el concejal de Hacienda, Miguel Ángel Recuenco (PP), en su intervención inicial para la presentación del texto.
Recuenco continúo señalando que se trataba de unas cuentas «continuistas« sin apenas cambios con respecto a las presentadas en 2014 –las cuales han necesitado varias modificaciones-, salvo una disminución en el dinero destinado a personal «debido a las jubilaciones«.
«Hemos ajustado el presupuesto a la realidad económica«, señaló Recuenco, «y ahora podemos ofrecer un mejor servicio a un menor coste«.
Irónicamente, mientras se debatía este punto, decenas de trabajadores municipales preparaban una manifestación a las puertas del Ayuntamiento criticando «niveles insostenibles de personal» que provocan una disminución de la calidad del servicio.
Fuera de plazo y sin consenso
Por su parte, las palabras más repetidas por la oposición fueron «tarde y mal«, recriminando al Partido Popular la tardanza y la falta de acuerdo para consensuar los presupuestos presentados. Todos los partidos, además, coincidieron en que se trataba de un proyecto que «no soluciona los problemas de los leganenses«.
«Llegan tarde y no daría tiempo a poder ejecutarlos«, aseguró Pedro Atienza, edil socialista, «veo legítimo que sea la próxima organización municipal la que haga por próximos presupuestos«.
Por su parte, Carlos Delgado, portavoz de Unión Por Leganés, citó el informe de la interventora, el cual no es vinculante para las decisiones que se toman en el Pleno, en el cual se alerta de que en estos presupuestos «no es posible comprobar cómo se harán frente a diversos pagos por pleitos» ni los detalles sobre la venta de algunos terrenos.
«Ni es el momento, ni presentan una solución, ni tienen consenso«, resumió el portavoz de Izquierda Unida, Raúl Calle, quien además aseguró que se convertirían en una «hipoteca» para el partido que tomara posesión del Gobierno local el próximo mes de mayo.
Finalmente, las cuentas fueron rechazadas con el voto en contra de todos los grupos de la oposición a pesar de la aprobación de los 12 concejales populares -con las ausencias de Juan Manuel Álamo y Beatriz Tejero por «indisposición«-.



