El Partido Popular se defiende de las acusaciones vertidas durante el Pleno extraordinario celebrado la semana pasada y asegura que redujo la deuda municipal. Los partidos de la oposición criticaron su gestión y bloquearon la aprobación de las cuentas de la pasada legislatura.
«El Ayuntamiento cumple con la estabilidad presupuestaria, la regla de gasto y el límite de deuda», este fue el tajante argumento de la bancada popular para defender la gestión municipal realizada por su partido durante la anterior legislatura, criticada por todos los grupos.
Desde el PP mantienen que la deuda municipal real a 31 de diciembre de 2014 ascendería a 23,6 millones de euros, un 44% menos de la deuda de hace cuatro años. Ya que de los 35,8 millones señalados por la intervención, 12,2 millones de euros están «en el banco pendientes de destinarlos a inversiones«.
«La situación no es óptima, pero tampoco es mala, de hecho el Ayuntamiento no cumple con los requisitos para pedir ayudas económicas», aseguró el concejal de Hacienda y Patrimonio, Pedro Atienza.
Falta de inventariado
Sin embargo, esta opinión no es compartida por la oposición quienes criticaron la falta de inversiones durante los cuatro años de gobierno de Jesús Gómez (PP), así como la presentación de las cuentas a tan sólo dos días de finalizar el plazo y sin contar con todos los detalles necesarios, como los coeficientes de amortización, o el inventario detallado de los bienes y el suelo propiedad del Ayuntamiento.
«En teoría hay un superhábit de 6,3 millones de euros, pero tiene truco ya que hay 8,7 millones de euros en facturas sin aplicar a los presupuestos, hay facturas de las cuentas tramitadas de forma incorrecta y un remanente negativo de tesorería de 10 millones«, recalcó Jorge Pérez (C’s).
Un problema que mientras que desde Leganemos lo achacaban a «políticas negligentes e ineficaces«, el Gobierno municipal actual señalaba la disminución de las empresas y la reducción de su facturación lo que había provocado que se recaudaran menos impuestos de los presupuestados. «Hay que afinar más en los presupuestos«, insistía Atienza.
Necesidad de una auditoría
Para defender su postura, Alejandro Martín Illarramendi (PP) presentó los gráficos que mostraban la tendencia a la baja de la deuda viva del Ayuntamiento así como la tendencia a la alta del remanente de tesorería, es decir, el saldo que permite conocer la solvencia de las entidades.
«Los gráficos del señor Illarramendi me han recordado a la situación de Grecia antes del rescate«, aseguraba Carlos Delgado (ULEG) quien señalaba que la falta de acuerdo entre los grupos sobre la situación económica del Ayuntamiento pone de manifiesto la necesidad de una auditoría para conocer con detalle lo que es verdad y lo que no.
Alegaciones contra cuentas
Todas estas críticas fueron presentadas por Leganemos como alegaciones a las cuentas del Gobierno popular, las cuales se ajustaban a las objeciones presentadas por la interventora municipal, que pretendían refutar las cuentas pero que, sin embargo, fueron adjuntadas a ellas por el Gobierno actual.
«Una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo e incluir a las cuentas las alegaciones de Leganemos que lo que vienen es a echar por tierra estas cuentas, no tiene ningún sentido», aseguró Carlos Delgado (ULEG).
Finalmente, las cuentas fueron rechazadas por el voto en contra de ULEG, Leganemos e IU y las abstenciones de PSOE y C’s, a pesar del voto a favor del grupo popular. Por su parte, las alegaciones fueron aprobadas por todos los grupos a excepción del PP.




