Los dueños de la perfumería de Leganés descubrieron el robo al entrar en su negocio a la mañana siguiente ya que el hueco perforado por los ladrones no hizo saltar las alarmas del local. Según aseguran, los vecinos tampoco escucharon ningún ruido que les alertara de lo que estaba sucediendo.
Los cierres de su negocio no presentaban ningún indicio que hiciera sospechar a sus dueños de lo que se iban a encontrar momentos después: estanterías vacías y un enorme butrón en una de las paredes por el que accedieron los ladrones.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del miércoles 21 al jueves 22, cuando un grupo de ladrones accedió a la droguería-perfumería, ubicada en la calle Nuestra Señora de la Merced, perforando la pared que separa al local del cuarto de contadores del edificio de viviendas colindante.
Curiosamente, aseguraron los dueños del local ante las cámaras de TeleMadrid, es que los vecinos del edificio no escucharon nada que les alertara de lo que estaba ocurriendo, a pesar de haber tenido que utilizar herramientas de gran tamaño.
Según los dueños, el botín constaba de varias decenas de productos selectos de belleza y perfumería, los más caros del inventario de la tienda. Los ladrones se llevaron el género para, posteriormente, salir a través del butrón sin hacer saltar ninguna de las alarmas del local.





