Cae una banda de nueve integrantes por traficar con drogas a domicilio. Contaban con su centro logístico en Leganés y recibían sus encargos por teléfono. La operación fue llevada a cabo tras varias informaciones recibidas por la Guardia Civil en San Martín de Valdeiglesias, donde también se hallaban algunos miembros de la banda.
La investigación comenzó en San Martín de Valdeiglesias. Ciudadanos alertaron a la Guardia Civil de un posible punto de venta de estupefacientes. Las vigilencias les sirvieron para reconocer a varios de los integrantes de la banda que comerciaba con la mercancía vendiéndola en San Martín y en Pelayos de la Presa. Pero estos no eran los únicos puntos de venta.
El 6 de julio, uno de los distribuidores puso rumbo a Santander a hacer una entrega. Fue detenido en Burgos con 74 gramos de cocaína. Este arresto precipitó el resto de la operación que llevó a la Guardia Civil a entrar en cuatro pisos diferentes, uno de ellos en Leganés, donde vivía una mujer encargada de distribuir la droga.
La operación, bautizada como Cooker, se ha saldado con nueve detenciones. Los tres cabecillas han ingresado en prisión después de haber sido puestos a disposición judicial. Los encargos los recibían por teléfono y las entregas las hacían directamente al domicilio del cliente.




