Un vídeo de una inmobiliaria ha encendido el debate en las redes sociales. En concreto, un promotor ha mostrado tres casas bajas en venta por 900.000 euros en Leganés que ha hecho estallar. No tanto por el precio en sí, sino por lo que esconde detrás: el propio comercial reconoce que las viviendas están en mal estado y plantea abiertamente su derribo para construir un bloque en el que “cabrían 14 familias”.
La publicación, que se ha viralizado en X (Twitter), ha acumulado miles de visualizaciones y decenas de comentarios, muchos de ellos críticos con el modelo urbanístico y el precio de la vivienda en la ciudad.
De viviendas a “suelo”: el negocio que indigna
El vídeo deja claro que el valor no está en las casas, sino en el solar. De hecho, varios usuarios lo resumen sin rodeos: “Esa casa, lo que vale es el terreno, es para tirar todo y hacer una nueva”, o “te está vendiendo un suelo en el centro de Leganés para edificar 14 viviendas”.
Los comentarios mezclan humor, crítica y resignación. Desde bromas sobre “chollazos” hasta referencias a programas televisivos o incluso comentarios despectivos, el caso ha servido como catalizador de un malestar más amplio: el acceso a la vivienda y la sensación de que el mercado está completamente desbordado.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es el estado de los inmuebles. En el vídeo se aprecian humedades y deterioro evidente, lo que ha generado comentarios irónicos y duros: “Con unas humedades que parece que haya sufrido 3 DANAs”.
Otros van más allá y apuntan directamente a la especulación: “Es un chollo para algún promotor”, o “casi 1 millón por el terreno porque la casa está para tirar abajo”. El mensaje es claro: lo que se vende no es una vivienda, sino una operación inmobiliaria.
Miedo a la devaluación y al impacto urbanístico
Más allá del tono irónico, también hay preocupación real. Algunos comentarios alertan del impacto que este tipo de operaciones puede tener en el entorno: “¿Qué va a pasar cuando los propietarios sufran devaluaciones del 60% o más en el valor de su vivienda?”
El planteamiento de levantar un bloque de hasta 14 viviendas en una zona de casas bajas abre el debate sobre densificación, cambios de modelo urbano y presión sobre los barrios tradicionales.
Un síntoma de algo mayor
Lo ocurrido con este anuncio no es un caso aislado, sino un reflejo de una tendencia cada vez más visible: viviendas antiguas que dejan de ser hogares para convertirse en oportunidades de negocio. En Leganés, como en muchas ciudades del sur de Madrid, el debate ya no es solo cuánto cuesta una casa, sino qué modelo de ciudad se está construyendo.




