Aunque mejora sus registros de satisfacción, el Hospital Severo Ochoa sigue a la cola de la Comunidad de Madrid. Un 85.86% de pacientes salen satisfechos con el servicio. El Hospital de Guadarrama, La Fuenfría, Virgen de la Poveda y Hospital del Tajo son los únicos con menor satisfacción. No obstante, supera sus registros del año pasado.
El Hospital Severo Ochoa mejora pero no convence. A pesar de la galardonada sección de maternidad, la satisfacción general aún se encuentra a la cola. Solo 3 hospitales de la Comunidad registran una satisfacción peor que la del de Leganés, que registra su peor dato en el tiempo de espera. Solo 4 de 10 están satisfechos con el tiempo que han permanecido en la sala de espera para entrar en consulta. En este aspecto, se trata del peor de la Comunidad.
Tampoco están satisfechos los pacientes de las urgencias con la intimidad que tuvieron durante su estancia. Cuatro de cada diez personas están disconformes con este aspecto. Compartir habitación o esperar en un box a que haya una cama vacía son dos de los inconvenientes criticados.
Ambos parámetros recaen en la saturación del centro. El número de camas, recortado cada verano, no es suficiente por lo que los pacientes deben compartir habitación y, por tanto, tener menor intimidad. Además, al ser el único centro hospitalario, las consultas se saturan y quienes acuden a ellas deben esperar más tiempo.
Satisfacción con los profesionales
En cuanto al servicio ofrecido por médicos y enfermeros, los atendidos en el Hospital Severo Ochoa sí que están satisfechos. Tanto es así que lo que más les gustó de la Urgencia a quienes estuvieron ingresados en 2016 fue el trato recibido por parte de los enfermeros.
Por su parte, los médicos del Hospital Severo Ochoa destacan en satisfacción rivalizando con los del Hospital Infanta Sofía. Un dato que ha aumentado con respecto a 2015. Mientras que ese año un 96,18% dijo estar satisfecho, el año pasado lo estuvo un 97.39% de los atendidos. Aunque sus explicaciones no convencieron a 2 de cada diez pacientes, un dato que ha bajado con respecto al año anterior.
No obstante, la falta de profesionales para atender a todos los pacientes se hace notar. De hecho, solo 7 de cada 10 dijo estar satisfecho por la facilidad para hablar con los profesionales después de la operación. Y es que, la falta de tiempo de estos hace que ser atendido para hablar sea una odisea.
Mejores que en 2015
Los niveles de satisfacción son superiores que el año pasado. Y es que, en 2015 registraron una caída en picado debido al aumento de la espera. Este año, esos datos han remontado aunque siguen dejando mucho margen para la mejora. Sobre todo, en los aspectos más técnicos.




