erik moran centrocampista atenas

Un equipo no son solo los once jugadores que saltan al terreno, o los tres valientes que salen en forma de revulsivo. Un equipo es tener a todos y cada uno de los jugadores enchufados a la intensidad y filosofía del entrenador. En el Leganés es imprescindible que cualquier hombre de la talla cuando Asier Garitano lo necesite. Todos deben remar juntos para lograr la permanencia.

Erik Morán (Portugalete, 25 de mayo de 1991) es uno de los centrocampistas que mejor refleja el estilo de este Club Deportivo Leganés. Con carácter defensivo, es de esos jugadores que hacen el trabajo que no se ve, pero que tan importante resulta para el correcto funcionamiento del equipo.

Morán, con 26 años de edad, tiene un recorrido que lo acredita como un seguro en el centro del campo pepinero. Dio sus primeros pasos como futbolista en el Baskonia para acabar recayendo en el Bilbao Athletic, filial del equipo entrenado entonces por Ernesto Valverde. Debutó en Primera de la mano de este entrenador en la temporada 2012/2013, la primera del nuevo estadio del equipo, tras haber destacado en el equipo de Ziganda, hoy entrenador del primero equipo. No contó con demasiadas ocasiones para demostrar su calidad y salió cedido en el mercado de invierno de 2013, con destino al Leganés de Asier Garitano, que militaba en aquel entonces en Segunda División. Luego, tras regresar a Bilbao, acabó rompiendo su vínculo como león para recalar en el Zaragoza.

Con la salida de Milla, entrenador del Zaragoza, perdió protagonismo y buscó su salida en busca de minutos. Por ello, el 31 de enero de 2017, se formalizó el traspaso al Club Deportivo Leganés, donde hoy cuenta con la confianza del entrenador en situaciones clave. Jugó en Copa del Rey frente al Valladolid en la victoria por 1-2 que encarrila la eliminatoria para los pepineros y, aunque no cuenta con demasiados minutos en Liga – solo ha disputado 69 hasta la fecha – es un relevo habitual de Garitano para garantizar seguridad en el centro del campo junto a Brasanac.

Morán suele sentirse cómodo jugando como pivote; una de sus virtudes es hacer el fútbol fácil, recuperar balones y jugarlos a uno o dos toques. No obstante, el 2018 ha comenzado con su nombre en los diarios deportivos debido a su traspaso al AEK Atenas FC.