La FLAV ha organizado una manifestación aprobada por Delegación de Gobierno que no ha contado con presencia policial.
Este 21 de septiembre las calles de Leganés han acogido una marcha reivindicativa a favor de espacios seguros para los peatones en las calles y la reducción a 30 km/h de la velocidad de circulación de los coches. Unas peticiones enfocadas a mejorar la seguridad de los peatones y «hacer ciudades pensadas en el peatón y no tanto en los vehículos».
La marcha, que discurría tanto por calzada como por calles peatonales, fue autorizada por Delegación de Gobierno hace unos días requiriendo a Policía Local que se hiciese cargo de la seguridad de la marcha. Sin embargo, obtuvieron un informe negativo «por falta de efectivos para ese día» al tratarse del mismo en el que tenía lugar el Día del Deporte.
Era la una de la tarde y la marcha comenzaba. La FLAV Leganés, organizadora del evento daba el pistoletazo de salida recomendando cortar solo un carril, el del sentido de la marcha, cuando la vía fuera de dos carriles. De esta forma comenzaba el caos. Sin cortar la circulación de los vehículos ni con más señalización que la pancarta de cabecera, las decenas de personas de todas las edades que confluían en el recorrido caminaban al lado de los vehículos.
Caos en la circulación
«No va a haber Policía Local. La organización lo sabe. Ha de hacerse cargo de la seguridad», han asegurado fuentes policiales a LEGANÉS ACTIVO durante el recorrido de la marcha. «Nos han desprotegido totalmente», denuncia la organización de la manifestación quien confirma que era consciente de que no iba a haber presencia de la Policía Local pero confiaba en la existencia de agentes de Policía Nacional. A unos metros, un vehículo de Policía Nacional supervisa la seguridad en el inicio de la marcha. «Es solo competencia de la Policía Local, nosotros estamos solo por si pasa algo fuera de lo común, no para eso», aseguraban los agentes.
Aunque la mayor parte del recorrido transitaba por zonas peatonales, había una gran parte por calzada y carretera lo que hacía que muchos manifestantes se preguntaran por la falta de asistencia policial para cortar el tráfico y garantizar su seguridad, motivo principal de la marcha. Mientras, para los vehículos, comenzaba una retención en la calle Santa Rosa, lugar del inicio del recorrido. «¿Qué hacen?», se preguntaban los conductores mientras veían a los manifestantes, en bicicleta y a pie. Por otro lado, en las estrechas aceras miraban atónitos la marcha.
Finalmente, la marcha se ha desarrollado sin incidentes reseñables además de retenciones en algunos puntos del recorrido. Una manifestación que reclama mayor seguridad para el peatón reduciendo la velocidad en algunos tramos a 30km/h y creando más espacios y carriles bici. Un cambio que, por ahora, Leganés no está preparado para afrontar.