El entrenador pepinero se centra en hacer su «trabajo» frente al Levante sin establecerse metas más allá. «Prohibido hacer cuentas», sostiene, tanto por los puntos que necesitan como por los resultados de sus rivales.
Javier Aguirre ha implantado en el CD Leganés la orden de «prohibido hacer cuentas» antes del encuentro frente al Levante UD en el Ciutat de Valencia. Además de asegurar que es «malísimo» haciendo quinielas, insiste en que la salvación pasa en primer lugar por vencer este sábado.
«Tenemos que hacer nuestro trabajo. Siempre salen mal las cuentas, si no haces lo tuyo, de nada vale«, afirmó, a sabiendas de que sería «bienvenido» meter al conjunto granota de lleno en la lucha por la permanencia. «Hoy estamos cuatro y ojalá podamos traer a algún otro, pero eso no se hace nada más que con victorias», expuso, reconociendo que sus matemáticas no las cuenta a nadie porque «si te sales un poco de tu ruta te puedes desanimar».
El siguiente obstáculo para los pepineros es un Levante en tierra de nadie, a la misma distancia del descenso que del séptimo clasificado de LaLiga, pero arrastra una racha de cuatro derrotas consecutivas que para Aguirre «lo hace más peligroso». «Están preparados para ganar. Juegan en casa, son fuertes, juegan rápido y tenemos que estar prevenidos. No conceder espacios y cuidar los detalles como el balón detenido. Tenemos que hacer un partido muy muy serio», advirtió, alerta a pesar de que «el estado de ánimo es muy bueno» después de la última victoria contra la Real Sociedad.
La semana puede marcar el descenso tanto en Valencia como en otros duelos, como el Espanyol-Mallorca del domingo para el que el míster azteca no se atreve a pronosticar. «Una vez me contrataron para hacer quinielas en un periódico y quedé en ultimo lugar», contó con su gracia habitual.
Los fichajes entran en la dinámica
En la convocatoria, el mexicano adelantó que viajarán dos o tres de los nuevos fichajes y que tratarán de aprovechar las dos bajas que suma la enfermería por molestias: Carrillo y Awaziem. Aseveró que los recién llegados «han alimentado la competencia interna y los que estaban tranquilos porque siempre jugaban ahora tienen que apretar los dientes». Se espera que los refuerzos vayan ganando protagonismo «poco a poco».
Por último, fue preguntado por el mal recuerdo que tiene el Lega de su último precedente contra el cuadro levantinista, en el que llegó a pedirse la impugnación del partido por fallor en el videoarbitraje. Sin embargo, Javier Aguirre confesó que «ni sabía» de aquella polémica y se considera «un defensor a muerte del VAR». «Los árbitros desempeñan una profesión muy difícil y cuanto más les ayudemos mejor. No quiero mirar atrás porque no vale de nada», zanjó.



