Leganés se convirtió este jueves en el centro de atención regional al acoger la reunión clave para intentar desbloquear la huelga indefinida de los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid. El encuentro, celebrado en las instalaciones de la empresa pública Tragsa situadas en el municipio, terminó sin acuerdo, lo que ha llevado al Comité de Empresa a anunciar la continuidad de las movilizaciones.
Los representantes sindicales calificaron la cita de “totalmente insuficiente”. Según denunció Julio Chana, secretario del Comité de Empresa, la Comunidad de Madrid mostró cierta disposición a avanzar, pero Tragsa se mantuvo “enrocada en el no”, negándose a negociar un nuevo convenio colectivo ni a mejorar las condiciones laborales.
“Hablamos de una empresa que el año pasado ganó más de 80 millones de euros y ahora dice que no tiene margen para subir salarios ni para reconocer nuestra categoría como bomberos forestales”, subrayó, según publica Europa Press.
La Comunidad ofrece mejoras, pero los trabajadores las ven “irrisorias”
Desde la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior se pusieron sobre la mesa algunas propuestas: prolongar la actividad laboral a todo el año, aplicar pluses específicos, reconocer la segunda actividad o eliminar la figura de peón. También recordaron que desde 2022 se han consolidado incrementos salariales del 15,32%. Sin embargo, los bomberos forestales consideran que estas medidas no responden a la ley estatal 5/2024 y que la subida planteada es “insignificante”.
Por su parte, Javier Villanueva, también miembro del Comité de Empresa, incidió en que el bloqueo “no es legal, sino una decisión empresarial”. Según explicó, Tragsa tiene margen económico y capacidad legal para mejorar el convenio, pero “prefiere no mover ficha y esperar al nuevo encargo de la Comunidad de Madrid”.
Un encargo que vence en diciembre
El conflicto se enmarca en el encargo firmado en 2022 por el Gobierno regional a Tragsa para gestionar el dispositivo de prevención y extinción de incendios forestales. Este contrato expira en diciembre y deberá ser renovado en 2026 con una nueva dotación presupuestaria que podría aumentar hasta los 32 millones de euros y consolidar más de 425 puestos a jornada completa.
Mientras tanto, la huelga indefinida continúa. Los trabajadores advierten que seguirán en las calles hasta lograr un convenio que garantice estabilidad laboral y un reconocimiento real de su categoría profesional. El próximo encuentro con Tragsa está previsto para el 15 de septiembre, también en Leganés, aunque no descartan movilizaciones extraordinarias.
“Nos obligan a mantener la huelga. No es lo que queremos, pero no nos dejan otra salida”, concluyó Chana.