Encontrar aparcamiento en una gran ciudad puede convertirse en una pesadilla. Pero un equipo de investigación de IMDEA Networks, con sede en Madrid, ha desarrollado una solución que promete acabar con esas vueltas interminables al volante. Se llama Cord-Approx, y según las pruebas realizadas, puede reducir el tiempo de búsqueda de aparcamiento de 20 minutos a solo 6,7.
Este sistema inteligente coordina a los conductores en tiempo real para evitar que compitan por las mismas plazas. Utiliza predicciones estadísticas y un algoritmo de emparejamiento óptimo para asignar el aparcamiento más probable a cada vehículo, basándose en los patrones históricos de ocupación. En otras palabras: organiza el caos del tráfico.
“Dirigir a cada conductor hacia una plaza concreta convierte un proceso caótico en algo eficiente”
Behafarid Hemmatpour, investigadora de IMDEA Networks y autora principal del estudio.
El proyecto, presentado en el congreso internacional ACM SIGSPATIAL’05, demuestra que este enfoque logra resultados muy cercanos a un escenario “perfecto”, donde el sistema conoce en tiempo real todas las plazas disponibles y a todos los conductores.
Más allá del ahorro de tiempo, Cord-Approx ofrece un impacto directo en la calidad del aire y la movilidad urbana. Menos coches dando vueltas significa menos tráfico, menos emisiones y menos frustración. Solo en una ciudad como Madrid, el estudio estima que podría ahorrar miles de horas de conducción cada día.
El equipo de IMDEA ya trabaja en un prototipo funcional para probar la herramienta en condiciones reales. Su objetivo es colaborar con ayuntamientos o plataformas de movilidad como Google Maps o Waze, integrando esta tecnología en sus sistemas para guiar a los conductores hasta las plazas libres más cercanas.
“Piénsalo como un GPS inteligente para aparcar: en lugar de dar vueltas sin rumbo, la aplicación coordina a todos los conductores para asignarles una plaza disponible y evitar los atascos”
Behafarid Hemmatpour, investigadora de IMDEA Networks y autora principal del estudio.
El estudio se probó en Madrid por la calidad de sus datos de tráfico, pero sus creadores aseguran que puede aplicarse a cualquier ciudad del mundo. Allí donde haya escasez de plazas, este algoritmo podría convertirse en el mejor aliado para conductores y autoridades.



