El Ayuntamiento de Leganés retomaba las Juntas de Distrito esta legislatura —órganos creados para fomentar la participación vecinal y acercar la rendición de cuentas a los barrios— con grandes promesas sobre el papel. Sin embargo, la realidad que denuncian los vecinos dista mucho de ese objetivo inicial: ni hay continuidad real ni se está facilitando una participación efectiva.
Promesas incumplidas en Leganés: la periodicidad nunca llegó
El Gobierno municipal se comprometió a convocar estas juntas cada tres meses en cada barrio. Una periodicidad mínima imprescindible para que puedan servir como espacio de diálogo y control ciudadano. Pero esa promesa se ha diluido con el paso del tiempo. La última sesión celebrada, la Junta de Distrito de La Fortuna, llegó nueve meses después de la anterior convocatoria, provocando una acumulación de temas que terminaron alargando la reunión.
El problema principal: cuando llega el turno vecinal, el tiempo ya se ha agotado. La intervención ciudadana queda relegada a los últimos minutos, en ocasiones con prisas y llamadas al cierre por parte de la presidencia.

Durante la sesión, el alcalde Miguel Ángel Recuenco (PP) se justificó afirmando: “Esto es más de lo que hacía el anterior gobierno, que estuvo años sin convocar las Juntas”. Un argumento que no convenció a los pocos vecinos presentes, que ven imposible comparar la falta de participación de hoy con la ausencia absoluta del pasado.
Convocatorias sin difusión en Leganés
Y es que a la irregularidad se suma una deficiente difusión. Las convocatorias se anuncian, en la mayoría de los casos, con apenas un mensaje en redes sociales el día anterior, sin cartelería, comunicación institucional, ni agenda pública integrada.
“Esto no es participación. No anuncian cuándo es, tardan nueve meses en convocarla y además la ponen a primera hora de la tarde cuando la gente trabaja”, denunciaba un vecino de La Fortuna.
Ante las críticas, el alcalde llegó a plantear una alternativa individual: “Tienen mi número de teléfono y pueden pedirme una reunión cuando quieran”. Una respuesta que desvirtúa por completo la función de las Juntas de Distrito, concebidas precisamente como espacios colectivos, abiertos y participativos, no como despachos individuales bajo cita previa.
Procedimientos de Pleno para espacios que deberían ser vecinales
El problema se repite en otros barrios. En la Junta de Distrito de San Nicasio, pese a un turno de público más amplio, la asociación vecinal no pudo abordar varios puntos por cuestiones de procedimiento propias de un Pleno municipal, no de un órgano pensado para la cercanía vecinal.
En la última Junta conjunta de Zarzaquemada, Leganés Norte y El Carrascal, la situación fue similar: tres horas de sesión y apenas media hora para el turno ciudadano, marcado por prisas y formalismos.

La participación se apaga en los barrios de Leganés
Las consecuencias son visibles. Cada vez menos vecinos acuden a estas sesiones, cansados de reuniones eternas sin resultados concretos. La escasa asistencia en la Junta de Distrito de La Fortuna es un claro reflejo de esa desconexión progresiva entre ciudadanía e institución.
Próxima convocatoria: 17 de diciembre
La próxima convocatoria será precisamente la Junta de Distrito de Zarzaquemada, El Carrascal y Leganés Norte, fijada para el 17 de diciembre. Una fecha conocida únicamente tras una respuesta del Ayuntamiento en Twitter a preguntas de esta redacción, y no mediante un anuncio oficial.
Esa cita marcará si la desafección vecinal se consolida o si el Gobierno municipal rectifica un modelo que, hoy por hoy, está lejos de cumplir su función de participación real en Leganés.



