Leganés fue este fin de semana el punto de partida de una marcha multitudinaria en solidaridad con el pueblo palestino que recorrió varios kilómetros hasta Getafe, reuniendo a personas llegadas de distintos municipios del sur de Madrid como Alcorcón, Móstoles, Pinto, Fuenlabrada o la propia Leganés.
La movilización, organizada por colectivos ciudadanos de apoyo a Palestina, volvió a sacar a la calle a cientos de personas para exigir un alto el fuego real, el fin de la ofensiva militar sobre Gaza y medidas internacionales contra el Estado de Israel. La marcha se desarrolló de forma pacífica y con una presencia destacada de pancartas, banderas palestinas y consignas contra lo que los convocantes califican como un genocidio en curso.
“La causa palestina es la causa de la humanidad”
Durante el recorrido se cantaron consignas en favor del fin del genocidio. Y una vez llegado a Getafe, se leyó el Manifiesto ante el genocidio en Palestina, un texto que sirvió como eje de la convocatoria y que denuncia la “violencia masiva del régimen israelí” y la impunidad internacional que, según los firmantes, normaliza la destrucción de la población civil palestina.
El manifiesto subraya que la ofensiva actual no es un episodio aislado, sino la continuidad de un proceso de expulsión, ocupación y exterminio que se prolonga desde hace más de 80 años, y califica el llamado “proceso de paz” como una “cortina de humo” que encubre una guerra de carácter colonial y genocida.
Críticas a la “tregua” y exigencia de un corredor humanitario

Uno de los mensajes centrales de la marcha fue el rechazo a la reciente tregua anunciada en octubre de 2025. Denuncian que no se trató de un gesto humanitario, sino de un acuerdo frágil que no ha detenido las muertes ni la destrucción, con cuerpos que siguen apareciendo bajo los escombros y ataques que continúan afectando a la población civil.
Los convocantes reclamaron la apertura y blindaje de un corredor humanitario real, rápido y sin restricciones, que permita la entrada de ayuda básica a Gaza ante una situación de hambruna y colapso sanitario.
Boicot, sanciones y embargo de armas
La marcha también puso el acento en la responsabilidad internacional. El manifiesto exige un embargo total de armas a Israel, la ruptura de relaciones diplomáticas, comerciales, culturales y deportivas, y el impulso de las campañas de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) para cortar toda complicidad con la maquinaria de guerra israelí.
Asimismo, se reclama que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sea llevado ante instancias internacionales y juzgado por crímenes de guerra.
Una movilización que vuelve a unir al sur de Madrid

La marcha entre Leganés y Getafe volvió a evidenciar el papel activo del sur de Madrid en las movilizaciones de solidaridad con Palestina. Para los organizadores, estas acciones buscan mantener la presión social y política y evitar que el conflicto quede relegado del debate público.
“El silencio también es complicidad”, fue uno de los mensajes más repetidos durante el recorrido. Una consigna que resume el espíritu de una movilización que, una vez más, convirtió las calles del sur madrileño en altavoz de una reivindicación internacional.
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