La semana más intensa de comidas navideñas ya está aquí. Cenas de empresa, reuniones familiares, dulces, alcohol y horarios alterados se acumulan en pocos días. Para las personas con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, anticiparse y cuidar ciertos hábitos puede marcar la diferencia entre disfrutar de las fiestas o acabar con molestias digestivas.
Por eso, especialistas recuerdan que disfrutar de las fiestas no está reñido con cuidarse, siempre que se haga con planificación y escuchando al cuerpo. Estas recomendaciones se basan en pautas divulgativas elaboradas por GETECCU (Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa) y GEduca Inflamatoria, referentes en educación y acompañamiento de pacientes con EII.

Comer bien también en días festivos
Uno de los principales consejos pasa por planificar las comidas. En fechas señaladas no es necesario renunciar a todo, pero sí elegir mejor. Se recomienda priorizar platos sencillos y fáciles de digerir, preparados al horno, a la plancha, hervidos o al vapor. Los fritos, rebozados y guisos muy grasos conviene dejarlos para ocasiones puntuales o evitarlos si ya se sabe que generan malestar.
También es clave controlar las raciones y los tiempos. Comer despacio, en pequeñas cantidades y sin prisas ayuda a prevenir la distensión abdominal, las digestiones pesadas y los dolores posteriores tan habituales en estas fechas.
Proteínas, dulces y alcohol: mejor con cabeza
En cuanto a las proteínas, la recomendación es clara: carnes magras como pollo, pavo o conejo, y pescado blanco suelen tolerarse mejor que las carnes rojas o los embutidos, que pueden resultar más irritantes.
Especial atención merecen los dulces navideños y el alcohol. El exceso de azúcar y las bebidas alcohólicas puede alterar la flora intestinal y favorecer los síntomas. Como alternativa, se proponen opciones más ligeras como frutas asadas, frutas secas típicas de estas fechas (pasas, orejones) o infusiones digestivas.
Rutinas que protegen el intestino
Durante las fiestas es fácil descuidar hábitos básicos, pero para las personas con EII mantenerlos es fundamental. Beber agua con frecuencia, respetar los horarios de descanso y no alterar la medicación son pilares para evitar complicaciones.
Y, sobre todo, escuchar al cuerpo. Si aparecen molestias, dolor o signos de irritación intestinal, conviene retomar una dieta blanda y, si los síntomas persisten, contactar con el equipo médico.

Celebrar sin renunciar al bienestar
Las fiestas navideñas no tienen por qué convertirse en un problema de salud. Con pequeños ajustes y una actitud preventiva, las personas con EII pueden participar plenamente en las celebraciones sin poner en riesgo su bienestar digestivo.
En Navidad, cuidarse también es una forma de disfrutar.




