El carrillón del reloj de autómatas de la Plaza Mayor de Leganés volverá a ponerse en marcha. Así lo ha anunciado el concejal de Obras del Ayuntamiento, Carlos Delgado (ULEG), que ha confirmado que el Gobierno local trabaja ya para reactivar unas figuras que llevan más de diez años sin funcionar y que forman parte del patrimonio simbólico de la ciudad.
Cuándo volverán a salir las figuras
Según ha explicado el concejal en una entrevista en un medio local, el carrillón podría volver a activarse “en cosa de un mes como máximo”, una vez completados los trabajos necesarios. Un anuncio en LGN Radio que llega después de un largo periodo de silencio institucional sobre el futuro de este singular reloj.
Un año buscando financiación
La reactivación del carrillón no es un anuncio improvisado. En mayo de 2024, cuando el reloj principal volvió a funcionar tras otra avería, Delgado ya avanzó la intención de reparar también los autómatas. “Ya hemos pedido presupuesto para ponerlos en marcha, aunque aún no tenemos fecha”, señaló entonces.
El edil defendía entonces el carácter simbólico de la actuación: “Puede parecer una intervención menor, pero es suficientemente significativa y demuestra que esta Corporación está consiguiendo volver a poner en funcionamiento elementos de la ciudad que llevaban años olvidados”.
Qué representan las figuras del carrillón
El carrillón de Leganés no es un simple adorno. Cada una de sus figuras representa valores e hitos del municipio:
- 👵 La anciana, en referencia a Leganés como una de las ciudades más longevas de Europa
- 🐎 El caballo, símbolo de nobleza y templanza
- 🎨 La goyesca, como reflejo del arte y la tradición
- ⚽ Dos niños jugando al fútbol, por el compromiso con el deporte y la juventud
- 📣 El pregonero, como voz popular del municipio
El carrillón más grande de España… parado durante años
Las seis figuras autómatas, de más de dos metros de altura, recorren una pasarela circular alrededor del reloj, considerada la más grande de España en este tipo de mecanismos. Sin embargo, llevan más de una década sin verse en funcionamiento, convirtiéndose en uno de los símbolos del abandono del centro urbano.
Un reloj millonario y una historia de averías
El reloj fue creado por el maestro relojero suizo Jean-François Junod, con maquinaria francesa del siglo XIX y campanas fundidas en Holanda. Su coste rondó el millón de euros, una inversión que ya entonces generó polémica, especialmente porque no se previeron adecuadamente los costes de mantenimiento.
El carrillón dejó de funcionar apenas un mes después de su inauguración y, desde entonces, ha sufrido múltiples paradas y reparaciones. Desde 2024 el reloj sigue en marcha pero la gran incógnita es si esta vez será la definitiva.




