En medio de la polémica sobre la conexión de la línea 11 por el sur, la Comunidad de Madrid ha anunciado que se encuentra al 50% de la ampliación de esta «gran diagonal» en su tramo norte. En la actualidad solo se está ejecutando el tramo norte, que se espera que esté disponible en 2027.
La primera fase: de Plaza Elíptica a Conde de Casal
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo (PP), ha asistido hoy a uno de los hitos más simbólicos y técnicamente más relevantes del proyecto, el cale del túnel ejecutado entre Plaza Elíptica y la futura estación de Comillas. Este momento marca el encuentro de los dos frentes de excavación que avanzan desde puntos opuestos, certificando la correcta alineación, geometría y avance de la obra. Se trata de una operación de alta precisión, que evidencia la calidad del diseño, el control topográfico y la ejecución de los trabajos.
El consejero ha detallado que las obras presentan ya un grado de ejecución del 50% en las nuevas estaciones, con progresos especialmente significativos en Comillas (63,5%), Madrid Río (67,4%), Palos de la Frontera (60,6%), Atocha (46,5%) y Conde de Casal (13,6%). La finalización de este primer tramo está prevista para finales de 2027.

Gracias a este nuevo eje de movilidad, asegura el Ejecutivo autonómico, se configurará una alternativa que evitará el paso obligado por áreas centrales de la capital y mejorará el enlace de barrios y nuevos desarrollos urbanísticos de manera más directa y con menor número de transbordos, aliviando de forma significativa la carga de otras líneas, sobre todo la Circular, la más utilizada de la red, en concreto, entre Plaza Elíptica y Avenida de América.
Llegará la tuneladora Mayrit
Los primeros 679 metros han sido excavados íntegramente mediante el método tradicional madrileño de pico y pala, como fase previa a la incorporación, a partir del mes de marzo, de la tuneladora Mayrit, una máquina de última generación fabricada en Alemania. Esta ejecutará el 90% de la longitud total del tramo, es decir, 5.227 metros, con un ritmo estimado de avance de 15 metros diarios.

Las críticas por el diseño del tramo sur
El avance de las obras en el tramo norte ha hecho que todos miren a la próxima fase: el tramo sur de esta ampliación. Un diseño que no gusta nada a los barrios y municipios que se ven afectados, como Leganés y Carabanchel. Y es que este tramo es mucho más sencillo y rápido de ejecutar ya que tan solo conectará La Fortuna con Casa de Campo.
Por un lado, Leganés reclama que esta estación conecte con el resto del municipio a través de MetroSur; redirigiendo el proyecto aprobado, y por el otro, de mantenerse este proyecto, desde Carabanchel se reclama una estación intermedia para dar servicio a algunos de sus barrios como se prometió.
«Una movilidad más conectada»
Sea como fuere, desde la Comunidad de Madrid mantienen su proyecto y se reafirman en que su apuesta se basa en «una movilidad más eficiente, moderna y conectada, consolidando una infraestructura que beneficiará a cientos de miles de ciudadanos», a pesar de las protestas. Eso sí, esta constituye una de las actuaciones más ambiciosas del suburbano madrileño en las últimas décadas.




