Después de años funcionando bajo mínimos, el Centro de Tratamiento de Adicciones de Leganés (CTA) vuelve a operar a pleno rendimiento. El Ayuntamiento ha completado por primera vez en más de una década la plantilla de profesionales del centro, una situación que ha permitido eliminar las listas de espera y frenar la derivación de pacientes a otros municipios.
El refuerzo llega tras un periodo especialmente crítico. En la pasada legislatura, el antiguo CAID —hoy reconvertido en CTA— llegó a estar más de 500 días sin médico presencial. Ahora, tras dos años de trámites para la contratación de personal y haber firmado un nuevo convenio para su reconversión, se han cubierto todas las vacantes de personal.
Toda la plantilla al completo
Actualmente, el centro cuenta con un organigrama completo que no se producía desde hace más de diez años y que, según el Ayuntamiento, permite atender sin demoras a las personas que solicitan ayuda. Este consta de:
- Dos médicas
- Cuatro psicólogas clínicas especializadas en adicciones
- Dos enfermeras
- Dos trabajadoras sociales
- Un educador social (figura inexistente hasta ahora)
- Una auxiliar administrativa
- Un auxiliar de laboratorio
- Un conserje
- Un vigilante.

La concejala de Salud, Virginia Benito (ULEG), reconoce que el servicio se encontró “en una situación límite” al inicio del mandato. “No había médico, faltaban perfiles especializados y el convenio con la Comunidad de Madrid estaba caducado, lo que dejaba al centro sin estabilidad ni recursos suficientes”, explica.
Un convenio que llega tarde, pero desbloquea el servicio
Uno de los hitos clave ha sido la renovación del convenio con la Comunidad de Madrid, que integra oficialmente al CTA en la red regional de atención a las adicciones. Un acuerdo que no se había actualizado en el anterior mandato y que ahora permite derivaciones a centros residenciales cuando el tratamiento lo requiere.
Gracias a este marco, el CTA amplía también su ámbito de actuación. Además de las adicciones a sustancias (alcohol y drogas), el centro trata ahora adicciones comportamentales como el juego online, los videojuegos, las compras compulsivas, el uso problemático de redes sociales o Internet, una realidad cada vez más presente entre jóvenes y familias.
Más servicios, pero con un reto pendiente
El CTA ofrece programas de atención individual, seguimiento terapéutico, apoyo familiar y actividades grupales como ayuda mutua, neuroestimulación, espacios específicos para mujeres o el huerto terapéutico “Ave Fénix”. También participa en campañas comunitarias de prevención y salud emocional.
La recuperación del servicio es un paso necesario, pero llega tras años de deterioro institucional. El reto ahora no es solo mantener la plantilla completa, sino garantizar que este nivel de atención no explique una excepción puntual, sino un compromiso sostenido con la salud pública en Leganés. Porque en materia de adicciones, los parches salen caros y el abandono, aún más.




