El Innova-TSN Leganés firmó una grandísima victoria en Vitoria tras pasar por encima del Kutxabank Araski en un partido que tuvo un solo color desde el salto inicial. Las de Javier Fort impusieron ritmo, intensidad y acierto para cerrar una actuación contundente que dejó sin respuesta al conjunto vasco.
El Lega salió en modo huracán. Un primer cuarto eléctrico marcó territorio (14-24) y dejó claro que no había viaje de turismo a Mendizorrotza. La presión defensiva y el acierto exterior empezaron a abrir brecha muy pronto, y el equipo no levantó el pie. Al descanso, la ventaja ya era seria (22-44) y el partido estaba completamente encarrilado.
Un equipo muy bien engrasado
La segunda mitad fue un ejercicio de autoridad. Aminata Sangaré dominó la pintura con presencia física y puntos decisivos, mientras que Nikola Dudasova castigó desde el perímetro con una muñeca afilada que terminó por romper cualquier intento de reacción local. Entre ambas lideraron el vendaval ofensivo pepinero en una noche donde el equipo alcanzó un altísimo nivel de eficacia colectiva.
Pero esto no fue solo cuestión de dos nombres. Cristina Bermejo aportó dirección y acierto exterior, Noortje Driessen sostuvo el equilibrio en ambos lados de la pista y el banquillo respondió con energía, manteniendo la intensidad hasta el último minuto. El Leganés movió el balón con criterio, cerró el rebote y castigó cada error rival, ampliando la diferencia hasta convertir el tramo final en una exhibición.
Ventaja aplastante del Baloncesto Leganés
La máxima ventaja llegó a rozar los 50 puntos, reflejo de una superioridad incuestionable en todas las facetas del juego. El equipo sumó desde la pintura, desde el triple y desde el contraataque, con un ritmo que Araski jamás pudo igualar.
El marcador final (40 – 87) no fue casualidad, fue consecuencia de un plan ejecutado a la perfección. El Innova-TSN Leganés dejó claro que cuando conecta defensa, velocidad y acierto, es un equipo temible. En Mendizorrotza no solo ganó: lanzó un mensaje. Este Lega quiere más.



