España cerró el Rugby Europe Championship con una victoria de prestigio ante Rumanía (29-23) en el estadio de Butarque, logrando así la tercera plaza del torneo. El partido dejó además una curiosidad que refuerza el vínculo entre ambos equipos y la capital: Madrid parece ser un talismán para España ante Rumanía, ya que las únicas victorias españolas frente a este rival han llegado cuando se enfrentaban en Madrid… o la última vez, en París.
El encuentro empezó complicado para el XV del León. Rumanía salió más intensa y aprovechó las dudas iniciales para colocarse 11-0 en los primeros minutos. España no lograba encadenar jugadas largas ni asentarse en campo rival, aunque el partido cambió en el minuto 15 cuando los rumanos se quedaron con un jugador menos tras una tarjeta roja.
Remontada española tras el descanso
Pese a la superioridad numérica, España tardó en reaccionar. Antes del descanso solo pudo recortar distancias con un golpe de castigo de Lucien Richardis, que dejó el marcador en 11-3.
Tras el paso por vestuarios llegó la reacción. Aunque Rumanía amplió su ventaja hasta el 14-3, España empezó a mover el balón con más velocidad y a dominar el juego. Alejandro Laforga firmó el primer ensayo español y abrió el camino de la remontada.

Después llegarían los ensayos de Álex Saleta y Rapha Nieto, todos transformados por Richardis, que permitieron al equipo español darle la vuelta al partido y ponerse por delante.
Butarque empuja a España hasta el final
Con 29-20 en el marcador, España parecía tener el partido controlado, pero Rumanía apretó en los últimos minutos y redujo la diferencia hasta el 29-23. El final fue de máxima tensión, aunque el XV del León supo defender con solidez para cerrar la victoria.
El triunfo tuvo además un escenario perfecto: Butarque presentó un gran ambiente y una grada muy animada que disfrutó del rugby gracias al buen tiempo primaveral. Con esta victoria, España se despide del campeonato con un sabor muy positivo y con la sensación de haber sabido reaccionar cuando el partido se había puesto cuesta arriba.





