Una tarde en bicicleta y un recorrido por el entorno de Leganés le han bastado a Sergio Palomar, vecino de la ciudad, para elaborar un mapa con más de 20 puntos de escombros. Recorrido que ha dejado documentado en un mapa ya que, asegura, se trata de «una foto fija pero no cambiante» de la ciudad.
Entre los puntos señalados aparecen zonas como ArroyoSur, la M-407, la R-5 o la antigua cementera, espacios donde, según denuncia, los residuos llevan años acumulándose sin una solución definitiva. «Nos encontramos con la joya de la corona. La antigua cementera, desde hace años convertida en escombrera y que tanto criticó el actual consistorio cuando estaba en la oposición. Ahí sigue, por los siglos de los siglos. Otra foto fija», denuncia en su recorrido.
Respuesta a las declaraciones de Violeta Bonet
El mapa, compartido a través de las redes sociales, es una respuesta a las declaraciones de la concejala de Medioambiente, Violeta Bonet (PP). La edil ha asegurado en múltiples ocasiones que los puntos de escombros cada vez son menos ya que están siendo retirados y multados por parte del Gobierno (PP y ULEG).
«Cada vez hay muchos menos», aseguraba ante preguntas de los vecinos en la Junta de Distrito de Zarzaquemada de diciembre de 2025. Sin embargo, los vecinos de la ciudad dudan de que esto sea así. De hecho, cada día se denuncian a través de las redes sociales nuevos puntos de escombros, que incluso dificultan a familias la llegada a sus casas.
Nuevas sanciones pero insuficientes
«Los drones están y también hemos incrementado la frecuencia de recogida», añadía Bonet en diciembre, aunque reconocía estar «muy preocupada» por lugares como el Parque Butarque. «Es una cosa muy difícil que hemos heredado», sentenciaba, «y estamos poniendo cada vez más multas que son de millones de euros».
Con este mapa, se denuncia que no solo los puntos de escombros están en aumento sino que el sistema de sanciones se está demostrando insuficiente. En este sentido, son muchas las propuestas para crear barreras que impidan a vehículos acceder a estos puntos, así como controles policiales aleatorios en estas zonas para frenar a las empresas que arrojan prácticamente a diario escombros en los polígonos. Medidas que no se han puesto en marcha.
Mientras tanto, el mapa sigue creciendo como reflejo de un problema que, lejos de resolverse, continúa formando parte del paisaje cotidiano de Leganés.





